Antiguo olimpo de la hipnosis

Antiguo olimpo de la hipnosis en una reunión con los antiguos dioses clásicos, sin tener en cuenta el tiempo, como si todos ellos vivieran y pudiesen acudir al mismo tiempo a esta imaginaria charla de café, a la que quedan ustedes invitados.

Comenzamos la reunión con una demostración realizada en el 11º congreso internacional de la Fundación Milton Erickson en diciembre de 2011 sobre el enfoque Ericksoniano en la terapia. Modelo hoy obsoleto y declarado como pseudociencia por el gobierno de España, y fundación prácticamente desaparecida.

Demostración con figuras insignes de la época en este 11º congreso mundial de hipnosis Ericksoniana que comienza, como no podía ser de otra forma con Jeffrey Zeig, como fundador, que hace gala del enfoque de su maestro (Milton Erickson) en la terapia.

Le sigue en la demostración Michael Yapko ampliando el concepto, recogiendo el relevo Bill O´Hanlon, con su demostración de la psicología positiva inoculada en la terapia, y tras él, Stephen Gilligan con su demostración del cambio generativo. Tras ellos, Steve Andreas, y Reid Wilson. Recoge el relevo Bernhard Trenkle, para cederselo a Gunther SchmidtDan ShortCamillo Loriedo y Brent Geary, para finalizar con Betty Alice Erickson.

Un plantel de estrellas de la época, desde la vieja hipnosis Ericksoniana en aquel momento de renombre mundial, por escrupuloso orden de relevancia en su aparición. Semejante cartel sólo estaba al alcance de la otrora todopoderosa Fundación Milton Erickson, que vivía su años dorados. Sólo decir que el precio de la entrada a este congreso suponía 1/3 de los ingresos mensuales de un terapeuta americano bien posicionado, y todos sus ingresos anuales para un psicólogo común del resto del mundo.

En la primera fila de la grada, como es lógico, los directores de todos los institutos Ericksonianos (por entonces más de un centenar), y tras ellos, personajes ilustres del momento. Toda una demostración de magnificencia e influencia social por parte de la fundación, que ya no volvería a darse, tras su caída en favor de las terapias de 2ª y 3ª generación que vinieron después. Fue un momento histórico en el cual la Fundación Milton Erickson poseía todo el honor y toda la gloria. Ninguno de ellos podía imaginar lo cercano que estaba su fin.

La época de la hipnosis indirecta o Ericksoniana pasó a la historia, vencida por la moderna terapia cognitivo conductual, como en su momento sucedió con la hipnosis directa o conductista de Hull por parte de Milton Erickson.

La hipnosis Ericksoniana trató de adaptarse a los nuevos tiempos, pero el portaviones de la armada de la hipnosis estaba tocado, y no pudo contener las vías de agua, hundiéndose no muchos años después.

Algunos capitanes abandonaron a tiempo el barco, y se adaptaron perfectamente a las nuevas generaciones de hipnoterapia, como es el caso de Michael Yapko, que no sólo capitaneó las nuevas embarcaciones con orientación cognitivo conductual de 2ª generación con destreza absoluta, sino que incluso llegó a pilotar también en la 3ª generación con el mindfulness, como bien se aprecia en uno de sus múltiples webinars de 2013.

Diferente es el caso de Jeffrey Zeig. Como almirante de la hipnosis Ericksoniana, alumno directo y continuador del legado de Milton Erickson, por tanto fundador y precursor como fue de la fundación en propia vida de Erickson, a quien no le quedó otra opción que hundirse con el portaviones.

La edad tampoco propiciaba una adaptación plena a los nuevas generaciones de terapia, y según sus más cercanos, tampoco lo intentó. Su lealtad a Milton Erickson era superior a todo eso, por lo que Jeffrey Zeig continuó con su labor de difusión de la hipnosis Ericksoniana como si nada hubiera sucedido, lo que no borra del recuerdo su etapa de estrella fulgurante del firmamento de la hipnosis en los años dorados, y su recuerdo permanece firme en la historia.

Un caso intermedio es Ernest Rossi. También discípulo directo de Milton Erickson y continuador igualmente de su legado, que nunca renunció a sus raíces ni a su lealtad, pero a diferencia de Zeig, si pudo apreciar el final de una época, y continuó su camino a través de la neurociencia y la neurogénesis con indudable maestría.

Nunca conseguría desvincularse de la hipnosis Ericksoniana, y según el testimonio de muchos, tampoco lo pretendió nunca, pero buscó eficientemente aguas más claras y modernas en las que navegar, dado que su prestigio alcanzó niveles similares a los de Jeffrey Zeig, y en efecto lo consiguió. Al igual que Yapko, sobrevivió al hundimiento de la hipnosis Ericksoniana, y properó diestramente durante muchos años más.

Las celebrities olvidadas

Desde este viejo olimpo de celebrities conviene recordar el aforismo castellano que reza: «quien olvida su historia, está condenado a repetirla«. Todos debemos apreciar los dorados años de la hipnosis Ericksoniana con el respeto y el aprecio debidos. Es parte de nuestra historia y de nuestras raíces, al menos en la misma medida (sino más) que la hipnosis directa antecesora a ella, y la hipnosis de abreacción aún anterior.

Es esta evolución de 200 años, donde supimos superar a Breuer y su catarsis, y a toda la corriente de hipnosis regresiva que se derivó de ello (Freud incluido, aunque poco), supimos también superar la etapa conductista y la hipnosis directa que se desprendió de ella. La revolución de Miltón Erickson hacia el conductismo, marcó una etapa que nos condujo a través de sus seguidores y pupilos a la hipnosis indirecta que vivió la etapa dorada de la hipnosis y donde no hemos detenido a deleitarnos en este olimpo de la hipnosis clínica. Esta es nuestra historia en el contexto de la etapa ilustrada de la hipnosis clínica, que todo hipnólogo actual lleva en sus genes.

Hoy los psicólogos han seguido el devenir del conocimiento científico y se han posicionado en la segunda generación cognitivo conductual, e incluso muchos han escalado ya hacia la tercera generación con el mindfulness, pero todos conservamos el barniz de las etapas anteriores, excepto naturalmente los psicólogos muy jóvenes, que nacieron académicamente en la segunda generación y nunca llegaron a vivir estas épocas. Trasmitirlo con el honor debido, es la responsabilidad de toda institución, pero también de los psicólogos mas experimentados.

Muchos miran con nostalgia los años dorados de la Fundación Milton Erickson y su enorme influencia social. Esto no volverá a suceder. La actual hipnosis clínica de segunda generación y el mindfulness de tercera generación, son una psicoterapia más entre muchas otras emergentes a posteriori, y por edad e ideas obsoletas, es muy poco probable que se superponga a ellas.

En la segunda década del siglo XXI, las nuevas psicoterapias tecnológicas dejarán muy poco espacio a otros modelos de terapia anteriores, lo que nos anuncia nuevos cambios … nuevos saltos. La evolución nunca se detiene y el conocimiento tampoco. Adaptarse significa sobrevivir. Sólo es necesaria una visita pausada a la página de la A.P.A. para darse cuenta de ello. No digamos nada de la división 30.

Preguntas frecuentes sobre la vieja hipnosis ericksoniana

Referencias

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  • Whorwell P.J., Houghton L.A., Taylor E.E., Maxton D.G. Physiological effects of emotion: assessment via hypnosis. Lancet 346:69-70 (1992).
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