Oops! It appears that you have disabled your Javascript. In order for you to see this page as it is meant to appear, we ask that you please re-enable your Javascript!

Hipnosis para dejar de beber

Hipnosis para dejar de beber en CD y ONLINE.

shadow

Dejar de beber con hipnosis en poco tiempo.Dejar de beber con hipnosis en poco tiempo.|Máxima eficiencia de resultados.|Sociedad de Hipnosis Profesional.

Tabla de contenidos de esta publicación realizada por la organización de hipnosis de España. Mostrar

Dejar de beber con hipnosis clínica

Con la terapia de hipnosis para dejar de beber, puede usted inhibir su dependencia del alcohol progresivamente sin sufrir los fuertes epsodios de ansiedad procurados por el síndrome de abstinencia alcohólico y consiguiendo una remitencia nula en casi la totalidad de casos, por lo que usted abandonará su adicción para siempre. El alcoholismo es actualmente la dependencia más extendida, con riesgo de cronificación, que puede llegar a afectar seriamente su vida profesional y social.

La O.M.S. define el alcoholismo como la ingestión diaria de alcohol superior a 50 gramos en la mujer y 70 gramos en el hombre. El alcoholismo parece ser producido por la combinación de diversos factores fisiológicos y genéticos, pero fundamentalmente psicológicos. Se caracteriza por una dependencia emocional y finalmente orgánica del alcohol, y produciendo un daño cerebral progresivo hasta causar la muerte, a menudo mediante un coma etílico. El alcoholismo afecta más a los varones adultos, pero está aumentando su incidencia entre las mujeres y sobre todo los jóvenes. El consumo y los problemas con el alcohol están aumentando en occidente desde 1980.

La actual hipnosis para dejar de beber resulta muy eficiente en la extinción (absoluta. No remitente) de esta adicción, inhibiéndola hasta su total desaparición, en un episodio de terapia razonablemente breve.

hipnosis para dejar de fumar
shadow

Escuchar un fragmento de la terapia con hipnosis para dejar de beber

shadow

¿Es eficiente la hipnosis para dejar de beber?

alcohol
shadow

En el año 1971 Johnston y Donoghue indicaron que, debido a las limitaciones metodológicas de los estudios realizados, quizás se de debía poner en cuestión las elevadas tasas de abstinencia que obtenía la hipnosis. Holroyd revisó en 1980 diecisiete estudios de los años anteriores que evaluaban distintos métodos de hipnosis aplicada a las adicciones. Analizó todos los datos de los estudios que tenían al menos un seguimiento de 6 meses, teniendo en cuenta aquellas personas que abandonaban el tratamiento, donde se señalaba que las tasas de abstinencia obtenidas oscilaban entre el 40% y el 88%. Pudo constatar que las mayores tasas de abstinencia se lograron con tratamientos de hipnosis que constaban de varias sesiones con un contacto continuado de seguimiento.

Posteriormente, una excelente revisión de Green y Lynn en el año 2000, analiza la evidencia de 59 estudios sobre el tratamiento de dependencias mediante hipnosis a la luz de los criterios en el tratamiento basado en la evidencia, descrito por Chambless y Hollon en 1998. Se dividen los estudios en función de su rigor, y después de revisar exhaustivamente la evidencia contenida en ellos, los autores llegan a la conclusión de que los tratamientos con hipnosis aportan unas tasas de abstinencia mejores que los grupos pertenecientes a otros tratamientos activos y superiores al no tratamiento. Sin embargo, respecto a la evidencia respecto a si la hipnosis es superior al placebo no interponen respuestas demasiado claras.

Igualmente un análisis de Barnes, et al. en el año 2010 que revisa 11 estudios aleatorios, con un seguimiento superior a 6 meses, llega a la conclusión de que la evidencia obtenida resulta insuficiente para afirmar con rotundidad plena que la hipnosis produce mejores resultados de abstinencia que otras intervenciones o ningún tratamiento. No obstante, los propios analistas reconocen que los estudios incluidos son difícilmente comparables, ya que varían considerablemente en el tipo de hipnosis utilizado, por lo que era necesario preguntarse, si dada la heterogeneidad de los estudios estudiados, el análisis tenía algún sentido.

Estudios modernos de eficiencia sobre la hipnosis para dejar de beber

Todo parece indicar que el uso de la hipnosis para potenciar técnicas cognitivas y conductuales, denominado como hipnosis clínica, ofrece espléndidos resultados. Miller utilizó la hipnosis en 1965 como potenciadora del estímulo aversivo a 200 pacientes, la mitad de los cuales se trataron individualmente, y la otra mitad en terapia de grupo. En el posterior seguimiento a 3 meses, se obtuvo una tasa de abstinencia del 39% en aquellos pacientes que tuvieron terapia de grupo, y del 46% en los pacientes que tuvieron tratamiento individual. En un trabajo similar, Watkins en 1976 utilizó hipnosis con técnicas conductuales, obteniendo unas tasas del 67% de abstinencia después de 6 meses.

Williams & Hall compararon en 1988 un tratamiento con hipnosis, con un placebo y otro grupo sin tratar. El tratamiento con hipnosis se realizó en una sesión única de 2 horas y media mediante hipnosis grupal usando el procedimiento de Spiegel. El placebo consistía en un grupo de la misma duración, en el cual los pacientes discutían sobre su dependencia. Después de 1 año de seguimiento, la tasa de abstinencia obtenida en el grupo de hipnosis fue del 45%, contra el 0% en el grupo del placebo, y otro 0% del grupo sin tratamiento o de control. Sin embargo, el número de personas de la muestra en este estudio es pequeño y no se puede considerar concluyente.

Estas investigaciones también indican que una sola sesión de hipnosis resulta más eficiente que ninguna sesión, y considerablemente más eficiente que el placebo. Se especifica también que los resultados no apoyan la teoría de un tratamiento con hipnosis una sola sesión como algo posible para la mayoría de las personas. De las aproximadamente 400 personas participantes en los estudios referidos, todas ellas necesitaron un promedio 2 a 8 sesiones para lograr una abstinencia sin recaídas. El porcentaje de abstinencia se establece en una horquilla del 45 al 65% que es directamente dependiente con la determinación clara respecto al abandono de la adicción. El índice de recaída en los siguientes 5 años desde el momento de la hipnosis en las personas que presentaron abstinencia fue >4%.

A pesar de que el tratamiento mediante hipnosis para dejar de beber está muy extendido en la práctica clínica durante años, las revisiones señaladas indican que los estudios realizados sobre el tema son todavía escasos (Abrams 1964; Wadden y Penrod 1981). Hartman (1976) menciona los distintos enfoques que se han utilizado en la terapia de hipnosis para dejar de beber, como el «hipnoanálisis«, la terapia grupal con hipnosis, o la terapia con hipnosis clínica o hipnoterapia, basada en principios cognitivo conductuales, y señalado como el método más eficiente con diferencia notable, donde destaca el uso del estímulo aversivo. Miller (1959, 1976) también utilizó la hipnosis para recrear los efectos negativos del alcohol y asociarlos con el acto de beber. En un primer estudio (Miller 1959) aplicó este método a 24 pacientes con alcoholismo crónico y refiere que en el periodo de seguimiento, que fue de 9 meses, sólo 4 de los 24 pacientes volvieron a consumir alcohol, lo que supone una tasa de abstinencia del 83%. Posteriormente en 1976 trató a 150 alcohólicos con un seguimiento de 6 meses, donde constató que el 62% de los pacientes tratados abandonaron su adicción al alcohol. De todos los estudios, aunque insuficientes, se deduce la eficiencia de la hipnosis para dejar de beber.

Frecuencias añadidas a la sesión
  • DELTA SOUND BRAINWAVE: Incluido en la grabación.
  • MODO DE GRABACIÓN: Binaural Vitrate High Quality TECH.
  • FILTROS DIGITALES ITD: Incluidos en la grabación.
  • FILTROS DIGITALES ILD: Incluidos en la grabación.
  • FREQUENCY: 1 Hz.-Muffled Vibration incluida en grabación.
  • THETA FREQUENCY: 5,5Hz.-Isochronic Metal Tones incluidos.
  • BINAURAL HQ-FQ: Incluido en la grabación.
hipnosis para dejar de beber

¿Qué me sucede cuando dejo de beber?

Más de tres millones de británicos participan habitualmente en el reto Dry January (enero seco), que consiste en abstenerse completamente de beber alcohol durante un mes del año.

Según indica el Dr. Richard Piper, director general de la organización Alcohol Concern promotora de este evento, el 49% de los participantes adelgaza, el 62% duerme mejor y el 100% ahorra dinero, aunque indica de forma clara que «el alcoholismo es la mayor causa de muertes, mala salud e invalidez entre británicos de entre 15 y 49 años«.

El consumo habitual de alcohol daña el músculo cardíaco y provoca ritmo cardíaco anormal, además de tensión alta. También aumenta el riesgo de infarto y de derrame cerebral. Cuando el consumo de alcohol es de 15 unidades, que equivalen a unas ocho jarras de cerveza, o una botella y media de vino se produce el «síndrome de corazón en vacaciones«, que consiste en que el corazón comienza a latir de una forma irregular, haciendo que las personas se queden sin aliento. La tensión arterial también varía, aumentando el riesgo de infarto o incluso de muerte súbita. Al dejar de beber se le da al corazón y las arterias la oportunidad de reparase.

El alcohol también influye en la calidad del sueño, y consecuentemente del estado de ánimo. «las personas que beben habitualmente, solo pasan por uno o dos ciclos del sueño, lo que implica que se despiertan agotados e irascibles«. Debe tenerse en cuenta que «pasar por seis y siete ciclos REM completos por la noche es clave para despertar con sensación de descanso«.

Por otra lado, «el alcohol provoca cambios en el funcionamiento renal, y reduce la capacidad que tienen los riñones de filtrar la sangre de forma adecuada«. Debe considerarse que los riñones regulan la cantidad de agua en el cuerpo, y el alcohol entorpece dicha función. Además de ello, puesto que el alcohol aumenta la carga de trabajo del hígado, los riñones se ven obligados a «trabajar más para compensar«. Eliminar parcial o totalmente el alcohol dará a los riñones la oportunidad de recuperarse «siempre que no se hayan producido

ya daños permanentes«. Por otro lado, el sistema digestivo sufre mucho con el alcohol después de un consumo continuado. Beber «aunque solo sea un poquito» de alcohol de forma continuada, hace que el estómago produzca más ácido gástrico, lo que suele dar lugar a una gastritis (inflamación del revestimiento del estómago). Los síntomas pueden ser dolor de estómago, vómitos, diarrea y, en el caso de bebedores continuadis, incluso hemorragias. «Abstenerse de beber alcohol permite que la garganta se recupere, se reducirá la probabilidad de sufrir reflujos gástricos y malestar estomacal y, además reduce el riesgo de deshidratación«.

¿Cuales son los tratamientos más frecuentes para dejar de beber?

número 1
Dejar de beber por voluntad propia sin seguir ningún tipo de tratamiento o terapia.
Dejar de fumar sin tratamiento / 24%
Índice de éxito en la abstinencia / 8%
Índice de recaída / 96%
número 2
Dejar de beber con tratamiento farmacológico por prescripción médica.
Dejar de beber con fármacos / 24%
Índice de éxito en la abstinencia / 23%
Índice de recaída / 81%
número 3

Dejar de beber con hipnosis.

Dejar de fumar con hipnosis clínica / 24%
Índice de éxito en la abstinencia / 49%
Índice de recaída / 5%
número 4
Dejar de beber con otros tratamientos psicológicos.
Dejar de beber con psicología / 18%
Índice de éxito en la abstinencia / 31%
Índice de recaída / 48%

¿Cómo funciona la hipnosis para dejar de beber?

En las primeras intervenciones documentadas en las que se aplica hipnosis para dejar de beber se utilizó únicamente técnicas aversivas sobre el sabor de la bebida. Desde entonces se ha avanzado mucho en este aspecto. En la actualidad se aplican técnicas de modificación de conducta que configuran la hipnosis clínica de orientación cognitivo conductual, que han supuesto un incremento importante en la eficiencia (Capafons, y Amigó, 1995). El introductor de las técnicas cognitivo conductuales, o si se prefiere, la orientación cognitivo conductual de la hipnosis en España, entendida como hipnosis clínica es un mérito del catedrático de psicología de la Universidad de Valencia Dr. Antonio Capafons quien establece los criterios en un cajón de sastre como era la hipnosis en España, donde se utilizaban técnicas variopintas sin demasiado control.

Desde mediados del siglo XX el protocolo de hipnosis clínica generalmente utilizado es el siguiente:

  • TÉCNICAS COMPORTAMENTALES.
  • Técnica de exposición: En la exposición con prevención de respuesta, generalmente suele utilizarse la desensibilización sistemática. El objetivo de esta técnica es inhibir y finalmente extinguir la respuesta a un estímulo (en este caso el cigarrillo). Suele complementarse con la técnica de inhibición recíproca para combatir el síndrome de abstinencia. La exposición en hipnosis clínica es muy efectiva y favorece la aparición de numerosos fenómenos psicológicos y psico-fisiológicos (Miguel Tobal y González Ordi 1988).
  • Técnicas aversivas: Proceden del condicionamiento clásico de Pavlov, aunque en la actualidad se utiliza siempre el condicionamiento instrumental de Skinner. Se aplica con éxito desde 1932. La técnica de aversión en hipnosis clínica se basa en moldear la asociación positiva de la visión, olor o sabor del tabaco (reforzamiento positivo) por otra negativa (reforzamiento negativo). Aunque la técnica no es nueva, no empezó a utilizarse de forma eficiente en hipnosis clínica hasta principios del siglo XX con la hipnosis directa o conductista (modelo abandonado a mediados del siglo XX por ineficiente ya que no utilizaba procesos cognitivos).
  • Técnicas de contingencia: Son las técnicas por excelencia que dan nombre a la "modificación de conducta", sin ellas no se entiende un abordamiento como terapia. Las contingencias se basan en la utilización de un inventario de reforzadores, con frecuencia el elaborado por Tharp y Wetzel denominado "mediation-reinforcer incomplete blank" (aunque no siempre). En la hipnosis para dejar de beber, el reforzamiento negativo trasforma el neurotransmisor de la dopamina (encargada del placer y la recompensa) por la histamina hacia los receptores H1 H2 y H3 (involucrada en las intolerancias, alergias ... etc.) como respuesta al estímulo del alcohol.

En este apartado los hipnólogos se han hecho populares por lograr mediante la hipnosis clínica un razonable equilibrio entre la inhibición de la dopamina y la estimulación de la histamina, manteniendo unos niveles razonables de noradrenalina como respuesta al síndrome de abstinencia, o si se prefiere, se han hecho expertos en lograr que las personas dejen de fumar sin grandes sufrimientos, ni subir de peso.

  • TÉCNICAS COGNITIVAS.
  • Técnica de re-estructuración cognitiva. La base de las técnicas de re-estructuración cognitiva se remonta al pensamiento filosófico de los estoicos, quienes sostenían que "la perturbación emocional no está directamente provocada por la situación, sino por la interpretación que los sujetos hacen de ellas". Las técnicas cognitivas suponen una de las grandes aportaciones de la hipnosis clínica frente a modelos hoy obsoletos que no la utilizaban en absoluto como la hipnosis directa. Su objetivo está dirigido a la modificación de las creencias irracionales del cliente. Una de las distorsiones cognitivas más extendidas en el tabaquismo es que "fumar les tranquiliza". En el desarrollo de estas técnicas, los hipnólogos plantean una serie de pensamientos alternativos al pensamiento irracional que presenta el sujeto. Esto no les resulta difícil, dado que una de las características de la hipnosis es que el sujeto tiende a seguir fácilmente las instrucciones del hipnólogo, lo que conlleva una aceptación poco crítica y un bajo índice de cuestionamiento cognitivo de las mismas (Kroger 1963, Bowers 1976, Wolberg 1982, Gibson y Heap 1991).

¿Quien puede aplicar eficientemente esta terapia de hipnosis para dejar de beber?

Soy un hipnólogo profesional en ejercicio

Pero no conozco suficientemente este protocolo de hipnosis clínica. ¿Donde puedo documentarme más al respecto?

shadow

Referencias

  1. Spiegel, D. (1970). A single-treatment method to stop smoking using ancillary self-hypnosis. International Journal of Clinical and Experimental Hypnosis, 18(4), 235-250.
  2. Kirsch, I., Montgomery, G., & Sapirstein, G. (1995). Hypnosis as an adjunct to cognitive-behavioral psychotherapy: a meta-analysis. Journal of consulting and clinical psychology, 63(2), 214.
  3. Spiegel, D., Frischholz, E. J., Fleiss, J. L., & Spiegel, H. (1993). Predictors of smoking abstinence following a single-session restructuring intervention with self-hypnosis. American Journal of Psychiatry, 150, 1090-1090.
  4. Barber, J. (2001). Freedom from smoking: Integrating hypnotic methods and rapid smoking to facilitate smoking cessation. International Journal of Clinical and Experimental Hypnosis, 49(3), 257-266.
  5. Green, J. P., & Lynn, S. J. (2000). Hypnosis and suggestion-based approaches to smoking cessation: An examination of the evidence. International Journal of Clinical and Experimental Hypnosis, 48(2), 195-224.
  6. Valbø, A., & Eide, T. (1996). Smoking cessation in pregnancy: the effect of hypnosis in a randomized study. Addictive behaviors, 21(1), 29-35.
  7. Hunt, W. A., & Bespalec, D. A. (1974). An evaluation of current methods of modifying smoking behavior. Journal of Clinical Psychology, 30(4), 431-438.
  8. Pomerleau, O., Adkins, D., & Pertschuk, M. (1978). Predictors of outcome and recidivism in smoking cessation treatment. Addictive Behaviors, 3(2), 65-70.
  9. Cornwell, J., Burrows, G. D., & McMurray, N. (1981). Comparison of single and multiple sessions of hypnosis in the treatment of smoking behaviour. Australian Journal of Clinical & Experimental Hypnosis.
  10. DiClemente, C. C., Prochaska, J. O., Fairhurst, S. K., Velicer, W. F., Velasquez, M. M., & Rossi, J. S. (1991). The process of smoking cessation: an analysis of precontemplation, contemplation, and preparation stages of change. Journal of consulting and clinical psychology, 59(2), 295.
  11. Carmody, T. P., Duncan, C., Simon, J. A., Solkowitz, S., Huggins, J., Lee, S., & Delucchi, K. (2008). Hypnosis for smoking cessation: a randomized trial. Nicotine & tobacco research, 10(5), 811-818.
  12. Hyman, I. E., & James Billings Jr, F. (1998). Individual differences and the creation of false childhood memories. Memory, 6(1), 1-20.
  13. Mcfall, R. M., & Hammen, C. L. (1971). Motivation, structure, and self-monitoring: Role of nonspecific factors in smoking reduction. Journal of Consulting and Clinical Psychology, 37(1), 80.
  14. Lambe, R., Osier, C. y Franks, P. (1986). A randomized controlled trial of hypnotherapy for smoking cessation. Journal of Family Practice, 22, 61-65.
  15. Elkins, G., White, J., Patel, P., Marcus, J., Perfect, M. M., & Montgomery, G. H. (2006). Hypnosis to manage anxiety and pain associated with colonoscopy for colorectal cancer screening: Case studies and possible benefits. International Journal of Clinical and Experimental Hypnosis, 54(4), 416-431.
  16. Frank, R. G., Umlauf, R. L., Wonderlich, S. A., & Ashkanazi, G. S. (1986). Hypnosis and behavioral treatment in a worksite smoking cessation program. Addictive behaviors, 11(1), 59-62.
  17. Curry, S., Wagner, E. H., & Grothaus, L. C. (1990). Intrinsic and extrinsic motivation for smoking cessation. Journal of Consulting and Clinical Psychology, 58(3), 310.
  18. Elkins, G., Marcus, J., Bates, J., Hasan Rajab, M., & Cook, T. (2006). Intensive hypnotherapy for smoking cessation: A prospective study. International Journal of Clinical and Experimental Hypnosis, 54(3), 303-315.
  19. Pederson, L. L., Scrimgeour, W. G., & Lefcoe, N. M. (1975). Comparison of hypnosis plus counseling, counseling alone, and hypnosis alone in a community service smoking withdrawal program. Journal of consulting and clinical psychology, 43(6), 920.
  20. Williams, J. M., & Hall, D. W. (1988). Use of single session hypnosis for smoking cessation. Addictive behaviors, 13(2), 205-208.
  21. Rabkin, S.W., Boyko, E., Shane, F. y Kaufert, J. (1984). A randomized trial comparing smoking cessation programs utilizing behaviour modification, health education or hypnosis. Addictive Behaviors, 9, 157-173.
  22. Watkins, H. H. (1976). Hypnosis and smoking: A five-session approach. International Journal of Clinical and Experimental Hypnosis.
  23. Nuland, W., & Field, P. B. (1970). Smoking and hypnosis: a systematic clinical approach. International Journal of Clinical and Experimental Hypnosis, 18(4), 290-306.

También podría interesarle

La ORG de hipnosis clínica de España necesita tu conformidad. Si continuas utilizando este sitio aceptas el uso de cookies. más información

Los ajustes de cookies de esta web están configurados para "permitir cookies" y así ofrecerte la mejor experiencia de navegación posible. Si sigues utilizando esta web sin cambiar tus ajustes de cookies o haces clic en "Aceptar" estarás dando tu consentimiento a esto.

Cerrar