Autohipnosis para dejar de fumar

La autohipnosis para dejar de fumar es uno de los métodos más eficientes.

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La autohipnosis para dejar de fumar inhibe con rapidez y eficiencia su dependencia del tabaco, consiguiendo que pueda dejar de fumar de forma definitiva en muy poco tiempo.

La autohipnosis para dejar de fumar actúa de forma progresiva para que no sufra los episodios de ansiedad inevitables de todo síndrome de abstinencia, y logrando que no se produzcan recaídas en la práctica totalidad de los casos, por las personas suelen abandonar su adicción al tabaco para siempre.

El tabaquismo es en la actualidad una de las dependencias que se encuentra más extendida, que posee un alto riesgo de cronificarse, fumando durante décadas, lo que puede causar efectos muy nocivos a su salud (tal y como se advierte por ley en todas las cajetillas de tabaco).

La O.M.S. define el tabaquismo como una adicción a la nicotina del tabaco, que se produce mayoritariamente mediante el consumo de cigarrillos, y en menor grado mediante el consumo de puros habanos, pipas y otros, generalmente a edades tempranas, prolongando su consumo a lo largo de años, sino décadas.

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autohipnosis para dejar de fumar

La sustancia cerebral que produce la adicción se llama dopamina, y su función, entre otras, es generar una recompensa cuando se segrega, asociada a la actividad que se está realizando.

La nicotina produce dopamina, lo que la convierte en una sustancia psico-activa, de ahí la percepción cognitiva de placer del fumador, que apenas tarda 7 segundos en llegar al cerebro produciendo esta percepción de recompensa, que el cerebro aprende con rapidez, por lo que se establece el deseo de repetir la experiencia, para segregar dopamina de nuevo y recibir su recompensa. El consumo de sustancias psico-activas, entre las que se encuentra el tabaco, exige cantidades o dosis cada vez mayores para lograr el mismo efecto de recompensa. A esto se le conoce como tolerancia, y ocurre debido a la capacidad de habituación del cerebro.

Cuando el fumador se abstiene de fumar sufre un síndrome de abstinencia, que consiste en un deseo patológico de repetir la experiencia que le segregó dopamina, es decir fumar. En esta situación el cerebro genera grandes dosis de noradrenalina que precipita el estrés y la ansiedad procurando un cuadro sintomatológico consistente en un deseo irrefrenable de fumar, ansiedad, irritabilidad, dolor de cabeza, dificultad para concentrarse, somnolencia o insomnio y aumento del apetito y del peso.

La autohipnosis para dejar de fumar actúa de 2 formas. Por un lado inhibe la ansiedad producida por el síndrome de abstinencia, y por otro sustituye la dopamina por estímulos punitivos, mediante un sistema denominado aversión, cuya eficiencia está fuera de toda duda. La aversión actúa de forma muy eficiente impidiendo que el cerebro segregue dopamina asociada a la sustancia psico-activa, y provocando que segregue histaminas que participan en el sistema inmune, los procesos inflamatorios y la producción de inmunoglobulina, provocando una reacción alérgica a la sustancia, por lo que el cerebro re-aprende que la sustancia psico-activa, en este caso el tabaco, que antes provocaba recompensa, ahora produce una reacción similar a la alergia, comenzando a desechar su consumo como algo agradable.

Una vez el cerebro no recibe la dopamina que busca como recompensa asociada a esta actividad (fumar), no desea repetir la experiencia, puesto que no le supone utilidad de ningún tipo. Si por otro lado resulta ser que esa experiencia pasa a ser punitiva mediante la aversión, el cerebro evitará esa sustancia definitivamente. Todas las terapias tanto farmacológicas como psicoterapéuticas actuales se basan en estos conceptos para extinguir la dependencia del tabaco, por lo que mayoría de ellas resultan eficientes. La diferencia está en que la autohipnosis logra esta respuesta de la conducta de forma muy breve, por lo que el episodio terapéutico no es en absoluto prolongado, tanto es así, que en algunos casos se ha logrado esta respuesta en una sola sesión, siempre claro está, que no sea una gran fumador crónico.

¿Cómo hacer autohipnosis para dejar de fumar?

autohipnosis para dejar de fumar
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En 1971 Johnston y Donoghue revisaron los estudios realizados hasta el momento sobre las altas tasas de abstinencia que obtenía la autohipnosis para dejar de fumar. Igualmente Holroyd revisó en 1980 otros 17 ensayos clínicos de los años anteriores donde se evaluaba la autohipnosis aplicada a diferentes adicciones que tenían al menos un seguimiento de 6 meses, eliminando aquellas personas que abandonaban o dejaban de realizar la autohipnosis, concluyendo que el nivel de abstinencia logrado oscilaba entre el 40% y el 88%. También se pudo constatar que las mayores tasas de abstinencia se lograron con un promedio de 4 a 8 sesiones de autohipnosis y en el seguimiento de los participantes se encontró que la tasa de recaída era inferior al 9%.

Una excelente revisión posterior de Green y Lynn en el año 2000, analiza 59 ensayos de tratamiento de las dependencias mediante autohipnosis utilizando el procedimiento antes descrito, que fue corroborado después por Chambless y Hollon en 1998. Después de revisar exhaustivamente el procedimiento y los resultados de los ensayos, se llegó a la conclusión de que la autohipnosis aporta una tasa de abstinencia más alta que otros grupos de control a quienes se administró otro tipo de terapias (entre ellas farmacológica), y una abstinencia considerablemente más alta que el placebo o el no tratamiento, corroborando su eficiencia clínica en este tipo de conductas patológicas.

Al mismo tiempo, un meta-análisis de Barnes, et al. en el 2010 revisa 11 estudios sobre la autohipnosis para dejar de fumar, en los cuales se realizó un seguimiento superior a 6 meses, llegando a unas conclusiones similares. No obstante, los propios analistas reconocen que los estudios revisados son difícilmente comparables, ya que varía considerablemente el procedimiento empleado en la autohipnosis, por lo que dada la heterogeneidad de los ensayos, esta revisión no parecía tener ningún sentido.

Estudios actuales de eficiencia sobre la autohipnosis para dejar de fumar

Todos los estudios parecen indicar que el uso de autohipnosis para moldear la conducta, ofrece espléndidos resultados. Miller utilizó la autohipnosis en 1965 como herramienta para aplicar un estímulo aversivo a 200 personas, la mitad de los cuales se trató de forma individual, y la otra mitad en grupo, todos ellos con un seguimiento posterior de 3 meses, logrando una tasa de abstinencia del 41% para quienes fueron tratados en grupo, y del 49% en quienes se aplicó la autohipnosis de forma individual, con una tasa de caída del 9 y 8% respectivamente.

En otro ensayo muy similar, Watkins utilizó la autohipnosis en 1976 con un protocolo de aversión muy agresivo donde se utilizaron también descargas eléctricas, obteniendo una tasa de abstinencia del 71%, con una índice de recaída inferior al 5% después de 6 meses de seguimiento.

Williams & Hall compararon la autohipnosis con un placebo en 1988 mediante un grupo de tratamiento y otro de control con placebo. La autohipnosis se realizó mediante una sesión única de 2 horas, utilizando un protocolo aversivo diseñado por Spiegel. Por otra parte, el grupo de control consistía en una sesión grupal de la misma duración, donde los integrantes discutían acerca de su dependencia al tabaco. Tras 1 año de seguimiento de los participantes de ambos grupos, se obtuvo una tasa de abstinencia en el grupo de autohipnosis del 49%, contra el 0% en el grupo de placebo. Sin embargo, los investigadores constatan que el número de personas empleadas en la muestra en este estudio es pequeño, y por tanto, no se puede considerarse concluyente.

En un elevado número de investigaciones posteriores se halló también que una sola sesión de autohipnosis resulta más eficiente que ninguna sesión, y considerablemente más eficiente que un placebo, aunque especifican que ninguno de los resultados apoyan la teoría de la autohipnosis mediante 1 sola sesión, como algo factible para la mayoría de las personas, especialmente si son fumadores crónicos. De las aproximadamente 400 personas participantes en los ensayos referidos, la mayoría de ellas necesitaron un promedio 2 a 8 sesiones para lograr una abstinencia total sin recaídas. La horquilla de abstinencia lograda es del 49 al 69% en personas tratadas con autohipnosis para dejar de fumar que tenían una clara determinación de abandono del tabaco. El índice de recaída durante los siguientes 5 años fue inferior al 5%.

A pesar de que la autohipnosis para dejar de fumar está muy extendida en la práctica clínica de los psicólogos, las revisiones aquí especificadas podrían indicar un insuficiente número de ensayos realizados sobre este procedimiento (Abrams 1964, Wadden Wadden y Penrod 1981).

Hartman menciona en 1976 que en ambos enfoques utilizados con la autohipnosis para dejar de fumar, tales como la terapia grupal o individual, basada en protocolos aversivos, parece el método más eficiente.

Miller también utilizó la autohipnosis desde 1959 a 1976 para recrear los efectos nocivos del tabaco, y asociarlos con el acto de fumar. En su primer estudio aplicó la autohipnosis a 24 personas con una dependencia crónica del tabaco, y un seguimiento de 9 meses. Sólo 4 de sus 24 pacientes volvieron a fumar, lo que supone una tasa de abstinencia del 83%.

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Otros estudios posteriores de 1976 documentaron el tratamiento de 150 fumadores con un seguimiento de 6 meses constando que el 62% de las personas tratadas abandonaron definitivamente su adicción al tabaco. De todos los estudios expuestos, se puede deducir la eficiencia de la autohipnosis para dejar de fumar.

Un consumo frecuente de tabaco provoca artereosclerosis coronaria, además de hipertensión, por lo que aumenta el riesgo de infarto y de accidente cardiovascular. Cuando el consumo de tabaco es superior a 15 cigarrillos al día, la tensión arterial varía, aumentando mucho el riesgo de infarto o de accidente cardiovascular. Al dejar de fumar se le da al corazón y a las arterias la oportunidad de reparase, por lo que la autohipnosis para dejar de fumar es una opción más que aconsejada y saludable, que logrará en pocas semanas extinguir su adicción al tabaco, y lo que es más importante, lo más probable es que nunca más vuelva a fumar, ya que la aversión procura un moldeamiento definitivo de la conducta.

¿Qué significa la palabra autohipnosis?

La palabra autohipnosis significa que una persona focaliza o estrecha su atención, bien de forma espontánea o guiada, en un proceso denominado atención selectiva de la atención, referida a la capacidad del cerebro para seleccionar y centrar la atención en un solo estímulo descartando otros estímulos irrelevantes que pueden interferir en el proceso.

En la autohipnosis guiada las personas focalizan su atención en la voz del psicólogo, quien utiliza esta focalización atencional para inocular una terapia dentro de la autohipnosis, que se denomina hipnoterapia, para obtener un aprendizaje significativo capaz de moldear una conducta patológica.

La focalización atencional generada mediante la autohipnosis hace posible que el aprendizaje significativo de la nueva conducta inoculada mediante la hipnoterapia se aprenda de forma mucho más breve. Por esta razón se conoce a la hipnosis en al ámbito clínico como terapia breve.

Escuchar un fragmento de la autohipnosis para dejar de fumar

autohipnosis para dejar de fumar

¿Qué me puede suceder si no dejo de fumar?

Fumar está relacionado con más de 25 enfermedades, y es responsable del 85% de los cánceres de pulmón. Se calcula que en España 70.500 personas murieron en 2019 debido a enfermedades relacionadas con el consumo de tabaco, es decir el 16% de las muertes que se producen. Es como lanzar una moneda al aire: «si sale cara te salvas, si sale cruz mueres«, afirma Francisco Camarelles Guillem, vicepresidente del Comité Nacional de Prevención del Tabaquismo (CNPT) y del grupo de educación sanitaria y promoción de la salud del Programa de Actividades Preventivas y de Promoción de la Salud (PAPPS) de la Sociedad Española de Medicina Familiar y Comunitaria (semFYC).

Fumar reduce la esperanza de vida en un promedio de diez años según un estudio que ha seguido a más de 35.000 personas durante 50 años en el Reino Unido. Sin embargo, se pueden reducir estos riesgos abandonando el consumo de tabaco. Dejar de fumar puede aumentar la esperanza de vida, aunque los beneficios son mayores cuanto antes se deja de fumar.

Después de un año desde que ha dejado de fumar, el riesgo de enfermedad cardiovascular se reduce en un 50 por ciento. Y continúa descendiendo con el paso del tiempo. Después de 5 a 15 años sin fumar el riesgo de infarto cerebral es más o menos el mismo que el de una persona que nunca ha fumado. Igualmente, el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares, cáncer de pulmón, garganta, esófago o vejiga es el mismo que el de los no fumadores.

Por increíble que pueda parecer, una vez se deja de fumar, el organismo comienza a curarse en cuestión de minutos. La tensión arterial y el pulso se normalizan a las 24 horas. El monóxido de carbono desaparece del organismo y los pulmones comienzan a eliminar las partículas acumuladas. Después de unas semanas la función pulmonar comienza a mejorar. A medida que los pulmones se curan y la capacidad pulmonar mejora. Quienes han dejado de fumar notan rápidamente menos tos y menor dificultad para respirar. Los riegos de accidente cardiovascular comienzan a disminuir y la rigidez arterial empieza a normalizarse. Por tanto la terapia de hipnosis para dejar de fumar es una buena inversión para su salud.

¿Cuales son los tratamientos más frecuentes para dejar de fumar?

número 1
Dejar de fumar por voluntad propia sin seguir ningún tipo de tratamiento o terapia.
Dejar de fumar sin tratamiento / 24%
Índice de éxito en la abstinencia / 8%
Índice de recaída / 96%
número 2
Dejar de fumar con tratamiento farmacológico por prescripción médica.
Dejar de fumar con fármacos / 24%
Índice de éxito en la abstinencia / 23%
Índice de recaída / 81%
número 3

Dejar de fumar con autohipnosis.

Dejar de fumar con hipnosis clínica / 24%
Índice de éxito en la abstinencia / 49%
Índice de recaída / 5%
número 4
Dejar de fumar con otros tratamientos psicológicos.
Dejar de fumar con psicología / 18%
Índice de éxito en la abstinencia / 31%
Índice de recaída / 48%

¿Cómo funciona la autohipnosis para dejar de fumar?

Las primeras ocasiones documentadas en las cuales se aplicó autohipnosis para dejar de fumar, se utilizaron únicamente protocolos de aversión para el sabor del tabaco. Desde entonces se ha avanzado mucho en este aspecto. En la actualidad se aplican técnicas de modificación de conducta que forman parte de la hipnosis clínica de orientación cognitivo conductual, que han supuesto un incremento importante en la eficiencia (Capafons, y Amigó, 1995). El introductor de las técnicas cognitivo conductuales, o si se prefiere, la orientación cognitivo conductual de la hipnosis en España, entendida como hipnosis clínica es un mérito del catedrático de psicología de la Universidad de Valencia Dr. Antonio Capafons quien establece que los criterios que se utilizaban en España eran un cajón de sastre, donde se utilizaban técnicas de lo más variopinto sin demasiado control.

Desde mediados del siglo XX el protocolo de hipnosis clínica generalmente utilizado es el siguiente:

  • TÉCNICAS COMPORTAMENTALES.
  • Técnica de exposición: En la exposición con prevención de respuesta, generalmente suele utilizarse la desensibilización sistemática. El objetivo de esta técnica es inhibir y finalmente extinguir la respuesta a un estímulo (en este caso el cigarrillo). Suele complementarse con la técnica de inhibición recíproca para combatir el síndrome de abstinencia. La exposición en hipnosis clínica es muy efectiva y favorece la aparición de numerosos fenómenos psicológicos y psico-fisiológicos (Miguel Tobal y González Ordi 1988).
  • Técnicas aversivas: Proceden del condicionamiento clásico de Pavlov, aunque en la actualidad se utiliza siempre el condicionamiento instrumental de Skinner. Se aplica con éxito desde 1932. La técnica de aversión en hipnosis clínica se basa en moldear la asociación positiva de la visión, olor o sabor del tabaco (reforzamiento positivo) por otra negativa (reforzamiento negativo). Aunque la técnica no es nueva, no empezó a utilizarse de forma eficiente en hipnosis clínica hasta principios del siglo XX con la hipnosis directa o conductista (modelo abandonado a mediados del siglo XX por ineficiente ya que no utilizaba procesos cognitivos).
  • Técnicas de contingencia: Son las técnicas por excelencia que dan nombre a la "modificación de conducta", sin ellas no se entiende un abordamiento como terapia. Las contingencias se basan en la utilización de un inventario de reforzadores, con frecuencia el elaborado por Tharp y Wetzel denominado "mediation-reinforcer incomplete blank" (aunque no siempre). En la hipnosis para dejar de fumar, el reforzamiento negativo trasforma el neurotransmisor de la dopamina (encargada del placer y la recompensa) por la histamina hacia los receptores H1 H2 y H3 (involucrada en las intolerancias, alergias ... etc.) como respuesta al estímulo del tabaco.

En este apartado los hipnólogos se han hecho populares por lograr mediante la hipnosis clínica un razonable equilibrio entre la inhibición de la dopamina y la estimulación de la histamina, manteniendo unos niveles razonables de noradrenalina como respuesta al síndrome de abstinencia, o si se prefiere, se han hecho expertos en lograr que las personas dejen de fumar sin grandes sufrimientos, ni subir de peso.

  • TÉCNICAS COGNITIVAS.
  • Técnica de re-estructuración cognitiva. La base de las técnicas de re-estructuración cognitiva se remonta al pensamiento filosófico de los estoicos, quienes sostenían que "la perturbación emocional no está directamente provocada por la situación, sino por la interpretación que los sujetos hacen de ellas". Las técnicas cognitivas suponen una de las grandes aportaciones de la hipnosis clínica frente a modelos hoy obsoletos que no la utilizaban en absoluto como la hipnosis directa. Su objetivo está dirigido a la modificación de las creencias irracionales del cliente. Una de las distorsiones cognitivas más extendidas en el tabaquismo es que "fumar les tranquiliza". En el desarrollo de estas técnicas, los hipnólogos plantean una serie de pensamientos alternativos al pensamiento irracional que presenta el sujeto. Esto no les resulta difícil, dado que una de las características de la hipnosis es que el sujeto tiende a seguir fácilmente las instrucciones del hipnólogo, lo que conlleva una aceptación poco crítica y un bajo índice de cuestionamiento cognitivo de las mismas (Kroger 1963, Bowers 1976, Wolberg 1982, Gibson y Heap 1991).

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