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hipnosis y las generaciones de terapia

hipnosis y generaciones de terapia

hipnosis y generaciones de terapia

La hipnosis y las generaciones de terapia han evolucionado mucho a lo largo del tiempo, ya que como cualquier hipnólogo sabe, la hipnosis no supone ningún procedimiento terapéutico por si misma, sino una técnica mediante la cual se focaliza la atención del cliente, estableciendo una abstracción selectiva hacia lingüística del hipnólogo que facilita el aprendizaje psicoterapéutico hacia los andamiajes de la terapia.

Esta focalización inducida de la atención que procura una abstracción selectiva, debe ser portadora de una terapia resolutiva del trastorno que padece el cliente por un profesional de la salud mental, que se ve reforzada por la abstracción previa a la terapia, y que facilita el aprendizaje psico-terapéutico que conducirá a la extinción.

El modelo de terapia utilizado dentro de la abstracción selectiva, define el procedimiento que puede ser clínico (como sería el caso de la hipnosis clínica) o no. La hipnosis desde los tiempos de Charcot caminó de la mano de la medicina primero, y una vez repudiada por ella, de la psicología después, como no podía ser de otra forma, ya que la medicina necesitaba fervientemente la hipnosis como protocolo de sedación en cirugía, dado que no disponía de otra cosa (excepción hecha de bebidas fuertemente alcohólicas), hasta que descubrió el vitriolo dulce por el médico mallorquín Ramón LLull, que Frobenius llamaría después éter.

Descubierto el éter como sustancia tangible y dosificable, los médicos no tardaron en darle la espalda la hipnosis a efectos de analgesia, ya que suponía una suerte de protocolo extraño de carácter filosófico, que algunos empezaban a llamar psicología y que resultaba de todo punto incomprensible en la mentalidad de un médico de la época, incapaz de admitir, incluso entender, que existían enfermedades no biológicas imposibles de detectar en una autopsia, que algunos excéntricos empezaban a llamar enfermedades mentales.

Era por tanto un divorcio anunciado el de la medicina con la hipnosis, de la cual no se volvió a acordar hasta la primera guerra mundial, cuando se vio obligada a atender un ingente número de soldados enfermos e incapacitados para el combate, sin ninguna herida ni enfermedad médica visible. Esto obligó a algunos extraños médicos, considerados por los demás un tanto lunáticos, a especializarse en este raro asunto que ya se conocía como enfermedades mentales y que denominaron psiquiatras (del griego psique), para defender su honorabilidad y buen nombre, ya que como médicos, naturalmente eran de buena familia y acomodada posición.

Llamaron a «aquello» neurosis de guerra, por denominarlo de alguna forma, siempre de forma peyorativa, ya que se seguía considerando la neurosis como «enfermedades sutiles» del útero, propios de la feminidad y nada compatibles con el varón, considerando a los soldados aquejados de aquella neurosis de guerra un tanto afeminados, y por tanto atendidos por los médicos lunáticos (psiquiatras) que utilizaban extrañas terminologías alucinadas como trauma y traumatismo (Laplanche & Pontalis 1996) de carácter no fisiológico, por lo que siempre eran recibidos por sus colegas de la medicina con una sonrisa sarcástica en la boca.

Visto lo incompatible del noviazgo entre la medicina y la hipnosis, esta decidió iniciar una nueva relación con una extraña disciplina nueva, englobada dentro de la filosofía, pero con orientación humanista (lo que ya era el colmo para un médico de la época a pesar de ser una corriente de pensamiento con 5.000 años de antigüedad) que también asociaron al griego psique, pero como disciplina, esto es, psicología.

El noviazgo de la psicología con los hipnosis comienza oficialmente en la época de Pierre Janet (puesto que Charcot era médico), pero con grandes infidelidades, ya que la hipnosis poseía aún muchos amantes médicos como Freud y Liébeault, que incluso poseía una corriente o escuela de hipnosis diferente a la de Charcot, con el atrevimiento de llevarle la contraria.

Infidelidades al margen, psicología e hipnosis deciden contraer matrimonio, pero con separación de bienes, ya que dentro de la hipnosis empezaban a existir los llamados «charcotistas«, es decir, titiriteros de espectáculo que ni eran médicos, ni médicos alucinados (psiquiatras), ni siquiera eran trasvolados filósofos que ya comenzaban a llamarse psicólogos a si mismos.

Es decir, eran trovadores de mal vivir, que compartían espectáculo con los equilibristas y la mujer barbuda. Se aceptaba al psiquiatra porque después de todo era médico y de buena familia, pero sin tomar demasiado en serio sus alucinadas teorías sobre enfermedades de algo intangible que ellos llamaban la psique.

El comienzo de la hipnoterapia de primera generación

La primera generación de terapia inoculada mediante hipnosis aún comienza con un médico, Josef Breuer, quien transmitiría sus conocimientos a su colega y amigo Sigmund Freud, que aunque un tanto alucinado a sus ojos, y no sólo a los suyos, sino también a los ojos del colegio de médicos de Viena, comenzó a utilizar la «catarsis» del griego purga, a quien Aristóteles hacía referencia.

Ya se comenzaba a dar por entendido que la histeria no era una enfermedad del útero, sino causada por lo que Breuer denominó «monto de afecto» derivado del afrontamiento inapropiado que algunas personas tenían de sus experiencias de vida, y que los psiquiatras comenzaban a llamar de forma directa y clara «traumas«.

Para Breuer y posteriormente para Freud, el «monto de afecto» no se disipaba sin aplicar el método catártico, por lo que pusieron en marcha una metodología que denominaron «abreacción«, consistente en un shock de revivición que «limpiase el espíritu mediante una descarga emocional» .

Como resulta obvio, el conocimiento científico relativo a enfermedades mentales en esta época era «escaso» por ser benevolentes, y los procedimientos o protocolos para resolverlos (terapias) prácticamente inexistentes, consecuencia de lo cual, Sigmund Freud elaboró sus propias teorías, de las cuales, la mayoría de ellas resultarían equivocadas.

Freud sólo mantenía relación con sus colegas médicos, y no cualquier médico, sino los considerados como padres de la hipnosis, especialmente con Charcot a quien visitó personalmente mediante una beca, y a quien profesaba una gran admiración, llegando a tener un retrato suyo sobre la mesa de su despacho, pero también con Liébeault (de forma secreta para no enfurecer a Charcot), que no serían sino los prolegómenos de una importante serie de relaciones personales con médicos, que acabaron introduciendo la hipnosis en toda Europa.

Sin embargo, Freud sólo aplicaría la hipnosis de abreacción durante un corto período inicial, ya que no tardó en darse cuenta de que este procedimiento no funcionaba demasiado bien. Con todo el respeto, admiración y amistad hacia BreuerFreud no tuvo más remedio que reconocer que muchas de sus pacientes y casos, del que llegó a ser particularmente célebre Anna O, (nombre fingido para proteger la intimidad de su cliente Bertha Pappenheim) manifestaban el recuerdo de traumas y vivencias que en realidad nunca habían existido.

Aún no existía el concepto de fabulación ni de falso recuerdo, pero Freud acabó por admitir que el procedimiento producía falsas expectativas, decidiendo que este no era el camino, y derivándose hacia «la cura por el habla» que finalmente concluiría en el psicoanálisis, que terminaría costando un alto precio no sólo a la hipnosis, sino también a la psicología.

Las terapias de primera generación

¿Qué se entiende por terapias de 1ª generación tanto en hipnosis como en psicología?.

Cuando se habla de terapias de primera generación, se refiere a todos aquellos modelos que utilizan técnicas de abreacción basadas en la asociación de un trauma, como estímulo único ocasionante de los trastornos psicológicos que padecen las personas, así como las técnicas conductistas que van desde el condicionamiento clásico de Pavlov, al condicionamiento operante de Skinner, finalizando con las técnicas eclépticas basadas en la metáfora y no en procedimientos clínicos.

Los modelos de terapia incluidos en la primera generación son:

Estos modelos se encuentran obsoletos en la actualidad, y retirados de cualquier formación o atención clínica moderna.

La terapias de segunda generación

¿Qué se entiende por terapias de 2ª generación tanto en hipnosis como en psicología?.

Cuando se habla de terapias de segunda generación, se refiere al empleo de técnicas cognitivo-conductuales exclusivamente, que dan por entendido que los pensamientos, definidos como cogniciones, al distorsionarse, provocan y son causa de los trastornos psicológicos (excepción hecha del EPT de origen traumático), debiendo aplicarse técnicas cognitivas para re-estructurarlo definidas como modelamiento, seguidas de técnicas conductuales de modificación de la conducta, definidas como moldeamiento.

Los modelos de terapia incluidos en la segunda generación son:

NOTA: Algunos modelos o corrientes de 1ª generación, especialmente la hipnosis indirecta o Ericksoniana, utilizaron inapropiadamente, y con frecuencia, el concepto de hipnosis clínica, que no le define, puesto que el modelo está basado en la metáfora con orientación ecléptica, que no puede ser entendido ni englobado como técnicas cognitivo-conductuales, y por tanto, no es clínica.

Las terapias de tercera generación

¿Qué se entiende por terapias de 3ª generación tanto en hipnosis como en psicología?.

Las terapias de 3ª generación tienen en común una perspectiva funcional y contextual de los trastornos psicológicos. A este enfoque o perspectiva se le define como contextualismo funcional, entendiendo los eventos psicológicos, trastornos incluidos, como una interacción entre las personas y su contexto, definido este como su experiencia de vida y las circunstancias actuales. La terapia de tercera generación está basada en la aceptación de su contexto, y el compromiso de variar sus circunstancias.

Los modelos de terapia incluidos en la tercera generación son:

  • Mindfulness.

NOTA: El mindfulness o atención plena actúa como portador muy similar, sino igual a la hipnosis, ya que son técnicas basadas en el mismo concepto, pudiendo inocular técnicas (TMCs) cognitivo-conductuales o no. Como en los casos anteriores, adquiere contexto clínico en caso positivo, y en caso negativo no podría ser entendido como clínico.

Las terapias de cuarta generación

¿Qué se entiende por terapias de 4ª generación tanto en hipnosis como en psicología?.

Las terapias de 4ª generación ya no incluyen la hipnosis ni el mindfulness como posibles portadoras de la terapia inoculada, sino que esta se inocula mediante procedimientos digitales de realidad virtual, consiguiendo aprendizajes psico-terapéuticos aún más breves y eficientes que las generaciones anteriores. Los procedimientos digitales pueden ser escenarios digitales en 2D o 3D, o bien vídeos convencionales o en 360º.

Los modelos de terapia incluidos en la cuarta generación son:

  • Terapia con realidad virtual.
  • Terapia con realidad ampliada.

NOTA: La terapia con realidad virtual o ampliada, sobre-entiende las técnicas inoculadas como cognitivo-conductuales exclusivamente, aunque no necesariamente en aplicaciones de rehabilitación y trastornos neurológicos o de personalidad, aunque sí en trastornos psicológicos o de conducta.

Preguntas frecuentes sobre las generaciones de terapia

Referencias

  • Mañas I. Nuevas terapias psicológicas: La tercera ola de terapias de conducta o terapias de tercera generación. Gaceta de psicología. Universidad de Almería 40 26-34 (2012).
  • Hayes S.C. Acceptance and commitment therapy, relational frame theory, and the third wave of behavioral and cognitive therapies. Behavior therapy 35 639-665 (2004).
  • Zurilla T.J. & Goldfried M.R. Problem solving and behavior modification. Journal of Abnormal Psychology 78 107‐126 (1971).
  • Soriano M. C., & Salas M. S. La terapia de aceptación y compromiso (ACT): fundamentos, características y evidencia. Papeles del Psicólogo 27 79-91 (2006).
  • Mañas I. Nuevas terapias psicológicas: La tercera ola de terapias de conducta o terapias de tercera generación. Gaceta de psicología 40 26-34 (2007).
  • Kohlenberg R., Tsai M., García R., Aguayo L., Parra A., & Ortega J. Psicoterapia Analítico-Funcional y Terapia de Aceptación y Compromiso: teoría, aplicaciones y continuidad con el análisis del comportamiento. International Journal of Clinical and Health Psychology 5 349-371 (2005).
  • Escobar J. I. Terapias cognoscitivo comportamentales de tercera generación (terapia de aceptación y compromiso, terapia cognoscitivo comportamental basada en Mindfulness, Psicoterapia Analítica Funcional) para el manejo de la fibromialgia. Universidad del Rosario (2012).
  • Zych I., Casal G., & Rodríguez S. El conocimiento y la difusión de las terapias conductuales de tercera generación en psicólogos españoles. Anales de psicología 28 11-18 (2012).
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