Hipnosis para la cirugía hospitalaria

En el ámbito de la hipnosis para la cirugía hospitalaria, la evidencia se encuentra corroborada mediante diversos estudios neuro-anatómicos que demuestran cómo la hipnosis reduce sensiblemente la percepción de dolor.

Esto se produce gracias a un efecto propio y único de la hipnosis (Laureys, Lamy, Del Fiore, Luxen, Faymonville, Franck, Degueldre, Maquet, 2000), y no debido a un efecto de distracción, como se ha comparado con los sujetos de control sin hipnosis, en los cuales la imaginación no eliminó significativamente su índice de dolor, lo que se confirma en los estudios publicados en 1997 por Bushnell, Duncan, Rainville, Price y Carrier.

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También se ha podido corroborar que mediante la utilización de la imaginación únicamente en estado de reposo, la percepción de dolor no disminuye en absoluto, mientras que se ha podido constatar que la hipnosis para la cirugía hospitalaria reduce un 52% más la percepción del dolor que cualquier otro estado de reposo o relajación, y un 47% más que la concentración únicamente, según confirman los estudios de Lamy, Faymonville, Roediger, Del Fiore, Maquet, Delgueldre, Luxen, Phillips en 2003, ratificando de esta forma los estudios clínicos anteriores de Faymonville, Mambourg, Lamy, Joris, Fissette, Roediger en 1995, que ya reflejaban el importante papel que juega la hipnosis para la cirugía hospitalaria, y sus enormes aplicaciones en la sedación quirúrgica.

Eficiencia de la hipnosis para la cirugía.

Si se realiza una comparación de los estados de alerta, imaginación o reposo con la hipnosis, se observa un aumento significativo de la modulación funcional entre el cortex cingulado medio, la red neuronal que se extiende desde la ínsula bilateral al cortex cingulado anterior pregenual, incluyendo el cortex pre-frontal derecho, el área motora suplementaria, el tálamo, el estriado y el tronco.

En un estado de alerta convencional, cualquier tipo de sugestión tiende al estímulo de la red cognitiva sensorial, mientras que la hipnosis, además de esto, estimula la red neuro-anatómica de las emociones, según indica Laurent, Nusbaum, Hannoun, Volckmann, Simon, Le Bars, Ribes, Gaucher, Redoute, Sappey-Marinier en 2011. Mediante hipnosis, las sugestiones inoculadas mediante hipnosis estimulan la red pre-frontal cognitiva, lo que genera una respuesta más rápida tanto comportamental como emocional.

En los estudios de Franck, Lamy, Laureys, Del Fiore, Luxen, Laureys, Maquet, Faymonville, Degueldre en el año 2.000, reflejan el papel crítico que realiza la hipnosis en el cortex cingulado medio, con la implicación de una importante red cortical y sub-cortical que afecta a los mecanismos sensoriales y cognitivos de la nocicepción del dolor.

La eficiencia de la hipnosis detectada sobre la red neuronal en el cortex cingulado medio, explica los hallazgos anteriores conocidos en clínica durante decenas de años donde se observó que los pacientes en hipnosis modifican sus respuestas de comportamiento acompañadas de un incremento defensivo ante estímulos dolorosos severos, según publica Lamy, Mambourg, Faymonville, Joris, Albert, Vrijens y Fissette en 1997, de lo que se deduce claramente que no sólo la farmacopea puede modular conexiones en las áreas corticales y sub-corticales, sino que también algunas estrategias psicológicas, y especialmente la hipnosis, pueden participar de forma incluso más eficiente en el procesamiento de inhibición nociceptiva del dolor.

Neuro-anatomía funcional de la hipnosis

En lo que a la neuro-anatomía funcional de la hipnosis re refiere, la aplicación de la hipnosis para la cirugía hospitalaria es ampliamente conocida. Los trabajos de investigación de Del Fiore, Laureys, Faymonville, Luxen, Degeldre, Maquet, Franck y Lamy en el año 2.000, así como los trabajos de corroboración de Lamy, Degueldre, Faymonville, Maquet, Luxen, Delfiore y Franck en 1.999, donde se pudo afirmar de una forma empírica e inequívoca la relevancia que la hipnosis, presenta en el lado izquierdo del cerebro especialmente, sobre un conjunto de áreas corticales de la corteza pre-frontal, pre-central, pre-motora, ventro-lateral, occipital y parietal, así como algunas regiones del lado derecho del cerebro como la corteza cingulada anterior y occipital. Estos resultados fueron confirmados también por Price, Paus, Rainville, Duncanc, Hofbauer y Bushnell en 1.999.

Aunque debe reseñarse que todavía son pocos los estudios de Rainville (2.002), sobre la actividad del cerebro respecto a la dimensión afectiva del dolor, y por tanto los posibles efectos colaterales de la hipnosis para la cirugía hospitalaria, que pueden resultar importantes para identificar las implicaciones emocionales de la amígdala y el estriado ventral en la neuro-biología de la hipnosis para la cirugía hospitalaria, que junto a la corteza cingular anterior, podrían posiblemente contribuir a una auto-regulación del sistema endógeno modulador del dolor, sin embargo esta área específica carece todavía de suficiente evidencia científica. Respecto a la activación de la corteza pre-motora que se observa en la hipnosis para la cirugía hospitalaria, todos los resultados sugieren que la hipnosis

contribuye también a inhibir otras afecciones clínicas que pudieran encontrarse involucradas como la ansiedad y la depresión, influyendo de forma decisiva en las reacciones emocionales y defensivas del sujeto. La hipnosis actúa en este contexto inhibiendo o reduciendo la activación de zonas corticales implicadas del cortex cingulado anterior, así como las áreas sub-corticales del tálamo y del estriado, según demuestran los estudios de Moonen, Schnakers, Boly, Luxen, Vanhaudenhuyse, Bricharnt, Balteau, Lamy, Delguere, Laureys, Maquet y Faymonville en 2.009.

Eficiencia de la hipnosis como analgésico quirúrgico

Hasta tal punto la investigación científica y la intervención clínica, poseen evidencias acerca de la eficiencia de la hipnosis para la cirugía hospitalaria y su inhibición nociceptiva del dolor, que se insiste constantemente en considerar a la hipnosis como una hipnoterapia en sí misma, y aunque se reconoce lo determinante que resultan las técnicas de modificación de la conducta empleadas durante la hipnosis, que pueden variar considerablemente las respuestas comportamentales, todos los estudios investigativos recomiendan la utilización de la hipnosis para la cirugía hospitalaria.

A modo de reafirmación de lo anteriormente expresado, Alibhai y Alladin en 2.007, así como Alladin en 2.007 – 2.008, conjuntamente con CardeñaLynnKirsch, Barabasz y Patterson en el año 2.000 y Landes en 2.010, Schoenberger y McCannen en el 2.000, indican que la hipnosis para la cirugía hospitalaria debe dejar de aplicarse como una herramienta minusvalorada, y atender a sus resultados como una estrategia de opción clínica, en la sedación quirúrgica.

En cuanto a las estadísticas ambulatorias, Robert, Maxwell y Dobbin en el 2.009, comprueban que en las preferencias asistenciales de la población, se refleja que más del 94% de pacientes preferían auto-ayuda o auto-hipnosis, antes que una medicación, así como para un tratamiento psico-terapéutico como la depresión.

Igualmente, los pacientes preferían la hipnosis para la cirugía hospitalaria antes que la sedación farmacológica. A su vez se encuentra que del 57% al 67%, de la población prefería la hipnoterapia antes que una medicación, según indica Beekman, Van Schaik, Van Hout, Van Marwijk, De Haan y Klijn en 2.004.

Por otra parte Svensson, Abrahamsen, Lodahl, Dietz, Zachariae, Roepstorff y Ostergaard en 2.010, demuestran que la hipnosis para la cirugía hospitalaria está asociada a una intensa inhibición de la actividad cortical, que tanto los autores como los clínicos de experiencia califican como «extraordinaria«. Las investigaciones mostradas desvelan por tanto que la hipnosis para la cirugía hospitalaria reduce de forma significativa la percepción subjetiva del dolor, demostrando que la analgesia hipnótica, puede ser, y de hecho lo es, totalmente atribuible a la inhibición de señales nociceptivas en la espina dorsal.

Queda igualmente demostrado que la hipnosis incrementa la actividad límbica, como se constató en la comprobación de lentitud en la amígdala, así como la rápida y desincronizada movilidad que se produce en el hipocampo. Incluso más, ha podido constatarse también que esta estimulación de la amígdala realizada mediante hipnosis, permanece estable cuando los sujetos salen de la hipnosis para la cirugía hospitalaria, según demuestran los estudios de Malagutic, Milanovb, Sandrini, Nappia, Mogliaa y Nigrellid en el año 2.000.

Preguntas frecuentes sobre la hipnosis en cirugía

Referencias

  • Trastornos músculo-esqueléticos, psicopatologías y dolor. Ministerio de Sanidad. Gobierno de España.
  • Neuroanatomía funcional de la hipnosis. Dolor, sufrimiento humano y ley. Ministerio de Sanidad. Gobierno de España.
  • Secretaría de Estado de la Seguridad Social. Ministerio de Sanidad. Gobierno de España.
  • Ministerio de Empleo y Seguridad Social. Gobierno de España.
  • Steven Laureys. Director del grupo para el estudio científico del coma.
  • Marie Elisabeth Faymonville. Directora de la clínica de dolor del Hospital Universitario de Liege.
  • Assen Alladin. Director de la facultad de medicina de la Universidad de Calgary.
  • David Patterson. Director del departamento de medicina rehabilitadora de la facultad de medicina. Universidad de Washington.
  • Michael Yapko. Doctor en psicología clínica. Universidad de California.
  • Frank Keefe. Director del departamento de psicología y neurociencias del centro médico de la Universidad de Duke.
  • Elvira Lang. Directora del departamento de radiología de la Facultad de medicina de Harvard.

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