El peligro de la hipnosis está en los hipnoterapeutas

El peligro de la hipnosis está en los hipnoterapeutas. Así lo describe el Dr. Antonio Capafons (Universidad de Valencia) y la Dra. Giuliana Mazzoni (University of Plymouth) como portavoces académicos de un amplio consenso de opinión generalizada en la sociedad española.

La hipnosis en principio es una técnica con pocos riesgos (Coe & Ryken 1979, Lynn, Myer & McKillop 1993), no obstante, un uso inapropiado resulta ser iatrógeno con demasiada frecuencia, de forma muy especial en lo que se refiere al falso recuerdo, mediante la aplicación de hipnosis regresiva, catalogada oficialmente como pseudo-ciencia por el gobierno de España.

También es necesario destacar la difusión de creencias erróneas y mitos sobre la hipnosis difundidos por los medios de comunicación y principalmente por los hipnoterapeutas, uno de los principales cánceres de la hipnosis. La única forma de prevenir este cáncer tan extendido, es proporcionar una información rigurosa y veraz sobre la hipnosis a la sociedad.

¿Cómo actúan los hipnoterapeutas?

Como indica Wagstaff (2000) los hipnoterapeutas no es sólo que sean malos terapeutas y una nefasta imitación de los hipnólogos, sino que puedan resultar nocivos para la salud de las personas que acuden a ellos. Su gran peligro radica en las creencias totalmente irracionales y sin ilustración alguna, que respecto a la hipnosis transmiten a las personas (Capafons, 1998, Frauman, Lynn, & Brentar 2000) lo que les convierte el elementos iatrógenos, y por tanto, peligrosos.

Se puede decir incluso más. La gran mayoría de las creencias irracionales que las personas tienen sobre la hipnosis, como por ejemplo la pérdida de control, son responsabilidad directa de los hipnoterapeutas (Heap 2000, Kline 1976, Vingoe 1992), así como la supuesta recuperación de recuerdos que han olvidado (Capafons 2002, Capafons, Alarcón, Cabañas & Espejo 2003, Capafons, Cabañas, Espejo, & Cardeña en prensa, McConkey 2001). Se puede afirmar sin temor a la exageración que los hipnoterapeutas y los hipnotizadores de espectáculo, son el gran peligro y problema de la hipnosis (Heap 1996).

Por lo tanto, la figura del hipnoterapeuta adquiere una gran importancia a la hora de comprender la iatrogenia y la toxicidad dentro de la hipnosis. Un hipnoterapeuta es siempre un pseudo-profesional que utiliza la hipnosis como una herramienta para el fraude, y no posee naturalmente capacitación legal alguna como profesional, ni tan siquiera una formación elemental sobre la hipnosis (Heap 1996).

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El comportamiento de los hipnoterapeutas es siempre muy similar. Aunque aparentan diferenciarse de los hipnotizadores de espectáculo, lo cierto es que mantienen ideas y conceptos sobre la hipnosis muy similares, y su ilustración es muy parecida, por lo que los hipnoterapeutas puede implicar riesgos para las personas que se acercan a la hipnosis a través de ellos. Su comportamiento suele ser el siguiente:

  • Generalmente suelen aparentar tener una acreditación profesional auténtica, por lo que no dudan en presentar diplomas de escuelas oficiales de hipnosis y universidades (naturalmente siempre falsas).
  • Generalmente dicen pertenecer a asociaciones de hipnosis clínica (usualmente con el calificativo de internacionales) que ni están registradas como tales en el ministerio del interior, ni disponen de la licencia fiscal para operar, esto es, el fraude más absoluto.
  • Cuando hablan de forma pública (en internet vídeos y webs) no pasa desapercibida su falta de ilustración. Para cualquier hipnólogo o psicólogo experto en hipnosis resulta una evidencia que la formación es mínima o inexistente en cuanto a la hipnosis se refiere.
  • Engañar a las personas no es algo que puedan lograr a diario, por lo que suelen manejar honorarios altísimos, dado que de otra forma no podrían mantenerse.
  • Generalmente suelen utilizar batas sanitarias, y llamar clínicas a sus consultorios. Naturalmente no son sanitarios, ni sus consultorios poseen registro sanitario alguno (es muy rara la excepción de esta norma).
  • Su falta de ilustración les lleva a cometer errores fatales de discurso que con frecuencia reflejan en sus documentos, como webs. Por ejemplo, confundir los tipos de hipnosis, inventando modelos inexistentes como hipnosis clínica directa, hipnosis ericksoniana regresiva, hipnosis asistida, hipnosis terapéutica, hipnosis creativa … etc., etc.
  • Aunque existen pseudo-profesionales que realizan estas prácticas de forma individual, lo más frecuente (al menos en España) es que pertenezcan a una «mafia» que posee decenas de consultorios de este tipo.
  • Conscientes como son de que raramente se producen denuncias a la inspección sanitaria, suelen actuar con total impunidad, por lo que el Gobierno de España se vio obligado a lanzar la campaña oficial contra las pseudo-ciencias.

¿Qué peligros acarrean los hipnoterapeutas?

hipnosis fraude
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El peligro más frecuente consiste en aplicar tratamientos con hipnosis contra-indicados y catalagodos como pseudo-ciencia por el Gobierno de España, donde se suelen incluir prácticas de hipnosis regresiva, y confrontación con imágenes altamente ansiógenas de asociación libre, todo ello enmarcado en un estilo coercitivo, presionando a sus clientes a revivir experiencias imaginarias, que prácticamente nunca son reales (Heap 1996).

Los clientes de estos pseudo-profesionales suelen confiarse al ver diplomas de escuelas oficiales y colegiaturas a asociaciones internacionales, cuando esto resulta falso de todo punto. NO EXISTEN ESCUELAS OFICIALES DE HIPNOSIS en España, y todas las asociaciones de hipnosis están obligadas a mostrar sus documentos legales que las ratifiquen como tales, o de lo contrario es un claro y manifiesto FRAUDE, cuyo único objetivo es el engaño.

Este tipo de engaño genera con mucha frecuencia falsos recuerdos a sus clientes, usando la hipnosis como una técnica cuya función es recuperar información olvidada o reprimida, cosa que es de todo punto incorrecta (Capafons 1998, Larra, Valero & Abascal 2003). No existe evidencia científica alguna que apoye el hecho de que la hipnosis regresiva o de abreacción pueda ayudar a recordar experiencias y episodios auto-biográficos, que una persona no fuera capaz de recordar fuera de hipnosis.

Tampoco existe evidencia científica alguna de que las sugestiones realizadas mediante hipnosis, provoquen más recuerdos, ni tampoco que obtengan más recuerdos que cuando no se sugiere nada (Larra, Valero & Abascal 2003). Sin embargo, lo que sí provocan es la iatrogenia de que una persona pueda entender estos falsos recuerdos como verdaderos, condicionando su conducta de esta forma.

Especialmente grave se considera la iatrogenia del falso recuerdo en lo referente a supuestos abusos sexuales a menores, por parte de padres o familiares (Dinges, Whitehouse, Orne, Powell, Orne & Erderlyi 1992, Scoboria, Mazzoni, Kirsch & Milling 2001), que ha causado graves enfrentamientos judiciales y enfrentamientos vitalicios entre miembros de una misma familia.

La carencia de ilustración de los hipnoterapeutas

Michael Yapko encontró en 1994, que el 47% de los hipnoterapeutas creían que si un recuerdo se obtiene mediante hipnosis, se debía tener más confianza en sus detalles. Así mismo, el 54% creían que la hipnosis permitía recordar incluso detalles de la estancia en el claustro materno o del momento del nacimiento, y todos ellos opinaban con firmeza que un recuerdo era más preciso con hipnosis que sin ella. Esto da una idea clara de su falta de ilustración.

Así mismo, los hipnoterapeutas consultados tendían a aceptar como ciertos los recuerdos de sus clientes, cuando las respuestas emocionales de los mismos eran intensas, y también que sus clientes podían experimentar recuerdos corporales, como el dolor psicológico, al evocar y recuperar estos recuerdos, a los que no podrían tener acceso sin hipnosis.

En un congreso sobre parapsicología donde la presencia de pseudo-profesionales de la hipnosis es muy frecuente, un hipnoterapeuta relataba uno de sus casos, donde no albergaba duda alguna de un recuerdo relatado por uno de sus clientes durante la hipnosis, que versaba sobre una vida pasada, en la que la mujer (quien había vivido toda su vida en Australia) decía ser realmente una princesa francesa que disfrutó de todos los lujos de una vida real y palaciega. Para poder dar fiabilidad a un recuerdo evocado como este, es necesario creer no sólo en la influencia de la hipnosis regresiva o de abreacción para evocar recuerdos, sino también en una mística de la reencarnación, además de creer en la poco probable vida pasada de su cliente como una afortunada princesa francesa del siglo XVIII.

En un trabajo de investigación relativamente reciente, Malinowsky y Lynn (1999) pidieron a los participantes (estudiantes universitarios con menos de 25 años) que recordaran elementos de su primer y segundo cumpleaños. Al inicio de esta investigación ninguno de ellos pudo recordar nada sobre estos cumpleaños. La carencia de recuerdos sobre eventos tempranos en la vida de las personas es totalmente normal, y se debe a un conocido fenómeno denominado amnesia infantil, mediante el cual es muy poco probable que una persona sea capaz de recordar cualquier experiencia sucedida antes de los dos años, o dos años y medio (Usher & Neisser 1993). Después, se pidió a los participantes que cerraran los ojos y trataran de recordar cualquier cosa de ambos cumpleaños, sugestionandoles respecto a que el mero hecho de pensar con los ojos cerrados ayudaba a recordar. Bajo esta simple sugestión, aproximadamente el 50% de los participantes dijo recordar algún detalle sobre su segundo cumpleaños, mientras que ninguno de ellos recordó nada sobre su primer cumpleaños. Sin embargo, lo más interesante de esta investigación, es que se convenció a los estudiantes para someterse a hipnosis con objeto de obtener más recuerdos sobre ambos cumpleaños. El resultado fue que mediante la hipnosis el porcentaje de participantes que «recordaron» su segundo cumpleaños subió hasta el 80%, y el 35% fue capaz de recordar detalles nítidos de su primer cumpleaños. Todos los recuerdos relatados fueron grabados, con objeto de someterlos a una verificación mediante una fuente fiable (sus propias madres). El resultado fue que ninguna de las madres reconoció prácticamente ninguno de estos relatos como cierto.

Spanos, Burgess, Burgess, Samuels y Blois (1999) encontraron un resultado similar en otro estudio donde se realizó hipnosis regresiva o abreacción, pidiendo a los participantes que trataran de recordar los juguetes que sus padres les colocaban en la cuna durante sus primeros meses de vida, para ayudarles a dormir. Aunque antes de la hipnosis ninguno de los participantes fue capaz de recordar juguete alguno, tras la hipnosis regresiva, un porcentaje considerable de los participantes describió algún juguete, y en que momento sus padres se lo colgaban en la cuna. Los relatos fueron igualmente grabados y contrastados con sus padres. Tampoco en este caso, prácticamente ninguno de los padres reconoció el juguete relatado como real.

Es importante resaltar que la obtención de estos recuerdos falsos, se debe a la creencia irracional que extienden los hipnoterapeutas respecto a que la hipnosis puede facilitar la evocación de recuerdos que no sería posible obtener sin hipnosis (Scoboria, Mazzoni, Kirsch & Milling 2001). Estos recuerdos falsos se crean fácilmente sugiriendo a la persona hipnotizada que se centre en algún episodio de la vida que no puede recordar (Laurence & Perry 1983, Orne 1979). El efecto secundario de esta praxis perversa por parte de los hipnoterapeutas, es que las personas incrementan su certeza de que la hipnosis ha facilitado y posibilitado la obtención de este recuerdo, sin siquiera sospechar que se trata de un recuerdo falso. Un famoso ejemplo de esto, se remonta a Janet (1889), quien mediante hipnosis en el tratamiento de su famosa paciente Marie, implantó un falso recuerdo de forma intencionada, en relación con su primera experiencia con un muchacho, que poseía una deformidad facial que la asustaba. El recuerdo original fue sustituido por uno nuevo, naturalmente falso, donde el mismo chico no poseía deformidad alguna.

Dicho de forma clara. Los hipnoterapeutas ignoran completamente las conclusiones de la Sociedad Británica de Psicología (2001), que explica de forma nítida que: «la hipnosis no tiene ninguna propiedad especial para incrementar la memoria, ni en terapia ni bajo ningún otro contexto. La hipnosis no debería usarse nunca, basándose en que se pueden recuperar recuerdos de los cuales el sujeto no puede acordarse, argumentando que son la causa de su problema actual.»

LynnKirch y Rhue (1996), como autoridades internacionalmente reconocidas de habla inglesa, así como CapafonsOrdi y Cardeña (2002) como autoridades reconocidas de habla hispana, advierten de la importancia de avisar a la población del riesgo en la distorsión de la memoria que corren, debiendo tener especial cuidado con los hipnoterapeutas, además de analizar de forma racional la credibilidad de los recuerdos recuperados mediante hipnosis, especialmente en temas tan delicados como los abusos sexuales a menores por parte de familiares.

La especial peligrosidad de los hipnoterapeutas españoles

España es un país que marca una importante diferencia respecto a la peligrosidad de los hipnoterapeutas, puesto que no actúan de forma individual, como suele suceder en otros países, sino que están mayoritariamente integrados en una conocida mafia que maneja decenas de consultorios repartidos por toda la geografía española.

Esta conocida mafia extiende sus tentáculos desde los consultorios (decenas), hasta doctorados impartidos por una supuesta escuela oficial de hipnosis, y publicación de libros, que con impunidad total lo exponen con estos términos en su portada. La mafia española cuenta con decenas de páginas web, asociados a estos consultorios y escuela, pero no es necesario molestarse en buscarlas, ya que depositan miles de euros en Google a modo de anuncios, sintiendo que son completamente inmunes a la justicia española. Valga un simple ejemplo, en forma de relato experiencial. Esta organización tras la publicación de un artículo (similar a este) donde se desvela sus actividades, recibió decenas de denuncias falsas (especialmente desde Colombia) que finalmente debieron ser revisadas por la policía española. No contentos con ello, publican web gratuitas de «fake news» sobre la coordinación de esta organización, donde hacen gala de estas denuncias falsas, y acusaciones ridículas claramente «fake«, al más puro estilo «trol» en internet, además de atacar nuestros grupos de facebook, y página web. Para ello cuentan con el presupuesto que sea necesario de origen desconocido, aunque no es difícil encontrar páginas de la misma mafia relacionadas con la especulación inmobiliaria y la cocaína, por lo que la suposición es sencilla.

Preguntas frecuentes sobre los hipnoterapeutas

Referencias

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