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Autosugestión

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La autosugestión (también denominada erróneamente autohipnosis) es una técnica que se basa o emplea el efecto placebo, y que fue originalmente investigada y desarrollada por el boticario Émile Coué​ a principios del siglo XX.

Émile Coué investiga el fenómeno de la autosugestión cuando se da cuenta de que los medicamentos que dispensaba a sus clientes en la botica, tenían mayor o menor eficiencia dependiendo de como les hablara de ellos a sus clientes.

De esta forma, si un cliente pensaba que le había dispensado el mejor medicamento posible para una determinada enfermedad, obtenía un efecto mucho mejor que si no le decía nada respecto al medicamento o simplemente lo minusvaloraba.

A esto se denominará más tarde efecto placebo, y Émile Coué lo llevó a su máxima expresión, incluso dispensando dos veces el mismo medicamento al mismo cliente, indicándole primero que se trataba de un fármaco poco eficiente, y después volver a vendérselo como el mejor posible para esa enfermedad. Esto fue posible debido a que el la época de Émile Coué los medicamentos no se vendían empaquetados y etiquetados como en la actualidad, sino que en aquella época los boticarios compraban los elementos al por mayor, y ellos hacían las formulas magistrales en la botica.

¿Qué significa la autosugestión?

La autosugestión es un proceso mental mediante el cual una persona se auto-alecciona o auto-convence para llegar a creer algo, de forma asociativa o disociativa, generalmente de forma inintencionada, aunque también se puede realizar de forma intencionada.

A este proceso mental intencionado o inintencionado se le denomina condicionamiento, y es una de las bases sobre las que se construyó la psicología. Existen diferentes tipos de condicionamiento:

  • El condicionamiento clásico mediante el cual un estímulo que no produce ninguna respuesta (denominado estímulo incondicionado) se asocia con un otro estímulo que sí produce una respuesta (denominado estímulo condicionado), hasta que el primer estímulo (incondicionado) produzca también esa respuesta (condicionada). Este condicionamiento clásico fue investigado y demostrado por Iván Pávlov.
  • El condicionamiento operante es un aprendizaje del cerebro, mediante el cual las personas tiene más probabilidades de repetir una conducta si esta le comporta una recompensa y menos probabilidades ni le reporta recompensa alguna. Este es el modelo de condicionamiento que se utiliza de forma intencionada de todas las psicoterapias, introduciendo elementos para generar una recompensa (contingencias), o todo lo contrario, esto es un castigo para disuadir que la repita (aversión).
  • El condicionamiento vicario es aquél que se produce por imitación de la conducta de otra persona que actúa como referente, bien de forma visual o imaginativa. Este modelo vicario es el habitualmente utilizado, en hipnoterapia.

¿Qué es la autosugestión consciente?

La autosugestión consciente es muy simple y supone el desarrollo teórico que realiza Émile Coué tras observar la autosugestión, para lo cual establece los siguientes principios en lo que que se denominaría como el método de Coué:

  • 1º –Toda la idea que tenemos en el espíritu deviene una realidad en el dominio de la posibilidad. Por ejemplo, si tenemos una pierna rota e imaginamos que la pierna vuelve a crecer, naturalmente no lo hará, porque eso es imposible, pero si sentimos un dolor en cualquier parte, si tenemos órganos que no funcionan normalmente, si tenemos ideas tristes, e imaginamos que el dolor va a desaparecer, y que nuestros órganos enfermos van a funcionar cada vez mejor, y que nuestras ideas tristes van a desaparecer para dar paso a ideas alegres, todo eso sucederá, porque es posible que suceda. Lo más sorprendente es que hay personas ciegas, sordas o paralizadas, simplemente porque ellas mismas piensan que lo son.
  • 2º – Al contrario de lo que se piensa, no es la voluntad la primera facultad del hombre, sino la imaginación. Cada vez que hay un conflicto entre ella y la voluntad, cada vez que estamos en el siguiente estado de espíritu: “yo quiero hacer tal o tal cosa, pero no la puedo hacer”, siempre es la imaginación que predomina. En general las personas no sólo no hacen lo que quieren hacer, sino que hacen precisamente lo contrario de lo que quieren. Por ejemplo, Cuanto más se esfuerza en dormir por la noche una persona que padece insomnio, menos duerme. Cuanto más queremos recordar del nombre de una persona, menos lo recordamos. Cuanto más queremos evitar la risa, más nos reímos. Cuanto menos quiere tartamudear un tartamudo, más tartamudea. El “yo no puedo”, (la imaginación), predomina siempre sobre el “yo quiero”, (la voluntad). Así pues, la imaginación es la primera facultad del hombre, y no la segunda.
  • 3º – Si es el inconsciente el que nos guía, y nosotros aprendemos a guiarlo, entonces, aprendemos a guiarnos a nosotros mismos. Para ello ruego a las personas que cierren sus ojos y me escuchen, y que los abran cuando se lo diga. A continuación les invito a que cierre sus ojos y les advierto que todas mis palabras van fijarse, gravarse en su espíritu, y que siempre se quedaran fijadas, gravadas, e incrustadas allí, y que su organismo tiene que obedecerlas. A partir de es momento les digo que a partir de ahora todas las funciones de su cuerpo se desarrollaran cada vez mejor, principalmente las del tubo digestivo, durante 3 veces al día, por la mañana, al medio día y por la noche añado que tendrá hambre y que por tanto comerá con placer, aunque sin comer demasiado, y masticando bien los alimentos. Después añado que en estas condiciones la digestión se realizará fácilmente, sin sensación de pesadez, ni de molestia, e incluso si sintiera algún dolor , desaparecerá poco a poco, y, que si tiene enteritis, podrá observar que irá disminuyendo gradualmente, y de esta manera cada día se sentirá más y más fuerte, y más y más vigoroso. Además, la sensación de cansancio y de fragilidad que pudiera sentir, desaparecerá, dando paso a una sensación de fuerza y de vigor que aumentara día tras día. Por lo tanto, si está un poco anémico, su anemia también desaparecerá, arrastrando con ella todas las molestias que la acompañan.

A continuación le digo a la persona: «Le he dado buenos consejos. Ya he hecho mi parte. Así pues, ahora le toca hacer la suya. Es lo más importante. Durante toda su vida, entiéndame bien, tanto tiempo como usted viva, cada mañana antes de levantarse, cada noche, en se vaya a la cama, cierre los ojos, y repita 20 veces las frases que le he enseñado, moviendo los labios lo bastante alto como para oír sus propias palabras, sin intentar pensar en lo que está diciendo (si lo piensa, está bien, y, si no, sigue estando bien), y contando mecánicamente con un cordón, provisto con 20 nudos la frase: todos los días voy de mejor en mejor en todos los aspectos.«.

«Dentro de esta frase hay 5 palabras importantes, que son en todos los aspectos. Valen para todo, tanto para los aspectos físicos, como morales, por eso es innecesario darse autosugestiones específicas para cada cosa, ya que todas están incluidas en las palabras.

¿Qué es la autosugestión positiva?

Se entiende por autosugestión positiva la auto-inoculación de condicionamientos basados en el pensamiento positivo que a su vez extrae los conceptos de la psicología positiva, que se auto-describe como aquella psicología que se preocupa de la felicidad, donde las personas deciden, de forma deliberada, enfocar su atención en las cualidades que tienen, en lo que hacen bien y lo que pueden lograr con su esfuerzo personal.

La psicología positiva suele difundirse mediante el coaching de pensamiento positivo, declarado como pseudociencia por el gobierno de España, aunque muchos psicólogos se defienden argumentando que el pensamiento positivo no es lo mismo que la psicología positiva.

En general, a los psicólogos les gusta definir la psicología positiva como el estudio científico de todo aquello que hace que nuestra vida valga la pena, pero sin olvidar nuestros problemas personales, potenciando de forma equilibrada nuestras fortalezas, y darnos una visión más objetiva de nosotros mismos.

El pensamiento positivo es una versión modernizada (con el nombre cambiado) de la vieja superación personal, cuyo precepto más destacado es el «si tú quieres tú puedes«, sin tener en cuenta tu contexto, tu formación, tus posibilidades económicas, tu nivel cultural, tu aprendizaje social o cualquier otro elemento. Estos preceptos trataron siempre de llevarse al mundo comercial mediante los coachers, entre los que destaca Og Mandino con sus «10 pergaminos del exito«.

En general el pensamiento positivo y la psicología positiva se percibe socialmente como un tipo de autoayuda barata, no obstante, Martin Seligman, considerado el padre de la psicología positiva y poinero en explorar la felicidad desde un punto de vista científico, defiende la teoría de que la psicología ha ido evolucionando desde un modelo clínico o médico de curar las enfermedades, hasta la psicología positiva para proporcionarnos felicidad y autocurar nuestras emociones.

¿Cómo usar la autosugestión?

Los preceptos de autosugestión han evolucionado con los años desde la autosugestión consciente de Coué hasta la autosugestión positiva de Martin Seligman, sin embargo sus contenidos y trasfondo siguen siendo muy similares. En general las bases para crear una autosugestión en la actualidad serían las siguientes:

  • 1. – Identifica las cosas que quieres cambiar. Decide que rasgos de tu personalidad te gustan. Identifica las conductas negativas que quieres eliminar. Identifica los obstáculos que debes superar. Elige algo que realmente deseas y asegúrate de que sea una meta alcanzable, específica y detallada, y por supuesto que no le haga daño a nadie.
  • 2.- Elige una meta creíble. Asegúrate de que la autosugestión te resulte creíble. Si tú no la crees, entonces no te va a funcionar.
  • 3.- Implica a tus emociones. Para que la autosugestión te funcione, tu meta debe emocionarte. Mientras más emocionante te resulte tu autosugestión, más efectiva será.
  • 4.- Utiliza la primera persona. La autosugestión se dirige a ti y a nadie más. No hagas autosugestiones como si fueran para otras personas. Haz autosugestiones únicamente para ti.
  • 5.- Sé positivo. La autosugestión es más eficiente cuando se combina con un pensamiento positivo que te mantiene motivado para cumplir tus metas.
  • 6.- Evita establecer un límite de tiempo pequeño. Te puede causar estrés, e interferir con tus pensamientos positivos y tus objetivos.
  • 7.- Repite la autosugestión. Cuanto más repitas la autosugestión, mejor funcionará.
  • 8.- Debes ponerte en relajación y concentración. Si repites de esta forma la autosugestión, tu cerebro la asumirá mejor.
  • 9.- Busca un lugar cómodo. Necesitas un lugar que sea cómodo y tranquilo donde nada te moleste para relajarte, concentrate y repetir la autosugestion.
  • 10.- Añade música. La música te ayudará mucho a relajarte, concentrarte y a repetir la autosugestión. Utiliza una música específica para relajación sin pausas.
  • 11.- Mejor recostado que sentado. Asegúrate de estar cómodo y con un buen lecho para relajarte, concentrarte y repetir la autosugestión. Todos los psiquiatras usan un diván para recostarte, por algo debe ser.
  • 12.- Mantén los ojos cerrados durante el proceso. Te será más fácil visualizar tus objetivos y además facilitará que te relajes, te concentres y a repetir la autosugestión.

Preguntas frecuentes sobre la autosugestión

Referencias

  • Dagrou E., Gauvin L. y Halliwell W. The effects of positive, negative and neutral self-talk on motor performance. Journal of Sports Sciences, 17,145-7 (1992).
  • Pérez Hidalgo I. Autohipnosis ultradiana: ¿una alternativa de tratamiento del síndrome de colon irritable?. Revista de Hipnosis Clínica y Experimental. 67-4 (2011).
  • Capafons A., Lamas J.R., López Pires C. Técnicas de modificación de conducta. Madrid: Pirámide pp. 593-614 (2008).
  • Rossi E. The psychobiology of mind body healing. New conceptsof therapeutic hypnosis. The Psychobiology of gene expression. (2002).
  • Coué E. Self – mastery through conscious autosuggestion. Allen and Urwin (1922).
  • Bechterev V. La sugestión y su rol en la vida social. Introducción a la Psicología (1974).
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