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La hipnosis a debate profesional

¿Es la hipnosis una profesión independiente?. Este es un controvertido debate, que constantemente lanza el colectivo de psicólogos, en el que lógicamente como colectivo y organización colegial de hipnólogos no podemos ignorar, especialmente si se tiene en cuenta, que se trata de una discusión establecida en muchos países, y donde empiezan a definirse posiciones claras.

Este debate es de alto interés tanto para hipnólogos, como para aquellos clínicos que utilizan la hipnosis como un coadyuvante de sus profesiones esenciales, que habitualmente mantienen una postura ambígua en este debate, mientras que sus respectivos sectores, adoptan posiciones con frecuencia intolerantes respecto a los hipnólogos.

En un lado de la balanza, se encontrarían los colectivos o grupos de clínicos, que generalmente actúan en representación de sus respectivos colegios profesionales, y que postulan la teoría de que la hipnosis, se encuadraría únicamente dentro de un marco de intervención clínica, y por tanto, se trataría de una técnica solo y exclusivamente coadyuvante a un tratamiento clínico o sanitario, y consecuentemente, no puede ni debe, ser aplicada sin un criterio facultativo que evalúe su necesidad, y caso de existir, su aplicación. Este colectivo entiende el empirismo de su eficiencia, pero no acepta su indicación fuera de la coadyuvación clínico-sanitaria, y esgrimida dentro del ámbito (o profesión) en la cual interviene el clínico.

De acuerdo a este criterio, cualquier aplicación diferente de la clínico sanitaria, debe ser entendida como un “intrusismo profesional“, y su práctica como una atribución e inmiscuimiento en tratamientos en los propios tratamientos clínico-sanitarios, tanto si estos están referidos a la salud mental, como a cualquier otra aplicación, para los que no se encuentran facultados, mediante una titulación oficial del estado, y mucho menos cualificados para ello. Incluso más, tal atribución, puesto que sería entendida como facultativa por los consumidores finales, podría ser entendida y contemplada como constitutiva de un “delito contra la salud pública“, penado con prisión, y de “falsedad documental” que se deriba de ello, al pretender pasar por clínicos, sin serlo realmente, y que debería ser entendido también como un delito de “estafa“.

Esta postura ciertamente radical, que con frecuencia ironiza con quienes actúan profesionalmente dentro de la hipnosis, pero fuera del ámbito clínico-sanitario, denominándolos “hipnólogos legos“, recomienda su denuncia y total marginación, incluso más, evitar a toda costa su proliferación, mediante todos los mecanismos que estuvieren al alcance del clínico, (cosa que se sigue a rajatabla). Esta postura es la tradicionalmente empleada por los grupos de hipnosis psicológica de los Colegios Oficiales de Psicólogos. A nadie se le escapa el afán corporativista de esta postura radical, y en la cual, se aprovecha cualquier mensaje público, para difundir la propaganda:

http://www.grupohipnosiscopcv.es/wordpress/la-hipnosis-no-anula-la-voluntad-ni-el-control-personal/

En el otro lado de la balanza, se encuentran las asociaciones colegiales (de hipnólogos naturalmente), quienes entienden la hipnosis, como una técnica, que no debe ser encuadrada forzosamente en el ámbito sanitario, y que permite establecer una estrechez o focalización atencional, que a su vez, procura una facilitación de las estrategias de aprendizaje, andamiada generalmente mediante atención observacional y determinismo recíproco, a una diversidad de técnicas, que podrían contribuir al mejoramiento de la calidad de vida de las personas, especialmente en aquellos casos en que se padecen trastornos de la conducta, y que no obstante, pueden perfectamente coadyuvar con tratamientos clínico-sanitarios, aunque no obligatoria ni necesariamente. Las técnicas empleadas, podrían tener una vocación cognitivo conductual, u otras menos eficientes, pero que en ningún caso pretenden eliminar o anular la intervención ni el control sanitario de las personas.

Esta práctica, es entendida desde las asociaciones colegiales, no como una técnica sanitaria coadyuvante optativa, sino independiente, apostando por la natural convivencia entre hipnólogos y clínicos, en beneficio de las personas (clientes para los hipnólogos, pacientes para los clínicos), reclamando su derecho de ofrecer a las personas el mejor tratamiento posible, entendiendo por mejor, el más completo, desde una perspectiva multi-disciplinar. Véase la descripción de la Sociedad Colegial de Hipnólogos:

http://www.hipnosisprofesional.org/la-profesion-de-hipnologo.html

Bajo esta postura, quienes ejercen una prestación legal (tributariamente) de servicio mediante técnicas de hipnosis, con documentación legal de formación y cualificación expedida por una entidad legal, y perciben remuneración por ello, deben considerarse profesionales (hipnólogos en el caso de la hipnosis), y deben constar como tales fiscalmente, ante la administración tributaria,  bajo el epígrafe generalista, denominado como “parasanitarios“, en aquellos países donde tal epígrafe estuviese establecido, como es el caso de España.

En la gran mayoría de los países, los hipnólogos cuentan con asociaciones colegiales de acogimiento profesional, que desempeña una labor muy similar, sino idéntica, a los colegios oficiales de los clínicos, como es la normativa ética de actuación e intervención, así como su deontología profesional. La diferenciación entre ambos tipos de entendidades, de acuerdo a lo establecido por la legislación vigente, sería la denominación de “colegio oficial” para aquellas profesiones reguladas por el estado, y asociación o “sociedad colegial“, para aquellas profesiones que el estado no regula:

http://www.hipnosisprofesional.org/autocontrol-de-la-hipnosis.html

Naturalmente las sociedades o asociaciones colegiales, al igual que los colegios oficiales, prestan un ingente número de servicios incluidos dentro sus cuotas, tales como responsabilidad civil obligatoria, mediación al cliente …etc.

Son por tanto dos posturas o dos conceptos, que perfectamente podrían convivir sin conflictos, de no ser por lo excluyente y radical de la postura de los clínicos, especialmente la correspondiente al colectivo de psicólogos sanitarios con conceptos un tanto corporativista, y que dice representar a todo el colectivo.

Durante los últimos años, la balanza en este debate que comenzó a finales del siglo XX, ha ido inclinándose progresivamente en favor del derecho de los hipnólogos a la prestación de sus servicios profesionales, y en perjuicio de las pretensiones corporativistas de los clínicos (especialmente psicólogos).

En el informe del Comité Social para el Gobierno de Australia, se realizó la desregularización de una ley que concedía únicamente al clínico las atribuciones en la aplicación de técnicas de hipnosis, para reconocer plenamente la actividad y el derecho de los hipnólogos. Este informe es extremadamente duro en algunos de sus apartados, donde cuestiona que los clínicos (aunque en realidad se refiere específicamente a los psicólogos), sean el personal mejor cualificado para una intervención con prácticas de hipnosis, y naturalmente reconoce plenamente sus asociaciones profesionales. Australia es sólo uno de los países que han acometido estas reformas. Otras derogaciones de la misma ley se han dado también en países como Argentina o Italia. Una herida abierta, que sin duda tardará en curar para ese pequeño sector clínico tan abiertamente corporativista. Véase información completa al respecto:

http://hipnosisclinica.org/hipnosis/informe-al-parlamento-de-australia/

En cuanto a las recomendaciones de la O.M.S. a todos los países, para una regulación necesaria de las terapias naturales, donde lógicamente se incluye la hipnosis (en proceso de borrador en España). Véase información el respecto:

http://hipnosisclinica.org/noticias/borrador-oficial-de-terapias-alternativas/

reconoce el derecho de estos profesionales al ejercicio de su profesión y práctica (algo que tampoco ha gustado demasiado a este sector reaccionario). En España, una de las asociaciones pertenecientes a la organización profesional (específicamente la Sociedad Colegial de Hipnólogos), incluso llegó a presentar una solicitud al Congreso de Diputados, para la regulación del sector profesional de la hipnosis, al mismo tiempo que solicitaba a las administraciones ministeriales, la creación de un epígrafe específico con el nombre específico de hipnólogo, similar al existente en otros países.

http://hipnosisclinica.org/noticias/carta-al-congreso-de-los-diputados/

En la mayoría de los países, estas organizaciones profesionales se encuentran en posesión de las normativas oficiales de calidad, reconocidas por todos los estados. En España, la organización profesional, está adscrita a la Agencia Estatal de Protección de Datos, Confianza On-line … etc. etc.

A esta discusión, se suma una de las publicaciones más prestigiosas y poco cuestionables del ámbito medico-psiquiátrico, el “Gabbard´s Treatments of Psychiatric Disorders” donde viene a decir, prácticamente con palabras literales: “Hypnosis is not a treatment in itself. It is a catalyst that can facilitate many therapeutic processes.” (La hipnosis no es un tratamiento en si mismo, sino un catalizador que puede facilitar muchos procesos terapéuticos), haciendo referencia que una hipnosis de carácter terapeutico, depende de forma directa de la terapia que se utilice en ella, siendo la hipnosis un catalizador o portador es esta terapia.

En este sentido debemos respasar los diferentes modelos de terapia que habitualmente se emplean en hipnosis:

http://www.hipnosisprofesional.org/modelos-de-hipnosis.html

Estas declaraciones del GTPD, establecen la obviedad de que si la hipnosis en sí misma, no es un tratamiento, no cabría interpretar su aplicación como una actividad clínicamente intrusa. Igualmente, desde el propio ámbito clínico, se van sucediendo manifestaciones que hacen muy difícil sostener la teoría de la exclusividad clínica y el intrusismo profesional. Demasiadas opiniones en contra (y de prestigio nada desdeñable), para un colectivo tan excluyente y corporativista como los grupos de psicólogos de los C.O.P., cuyo máximo exponente en España se encuentra aquí:

https://www.grupohipnosiscopcv.es/

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